viernes, 25 de septiembre de 2015

Frases célebres de Oscar Wilde

OSCAR WILDE II

Frases célebres de
Oscar Wilde

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.
Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.
No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.
La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse.
No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.
Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.
Las preguntas no son nunca indiscretas. Las respuestas, a veces sí.
Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.
Cínico: un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.
La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.
Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.
La única manera en que un hombre debe comportarse con una mujer es: haciendo el amor con ella, si es bonita, o con otra, si es fea.
Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.
Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.
Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.
Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.
Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.
Haría cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar, o ser un miembro útil de la comunidad.
Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tienen tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás...!
El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.
Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.
No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.
La ambición es el último refugio del fracaso.
El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.
La educación es algo admirable, sin embargo, es bueno recordar, que nada que valga la pena se puede enseñar.
En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles.
Cómo tener confianza de una mujer que le dice a uno su verdadera edad. Una mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo.
Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.
La fuerza de las mujeres depende de que la psicología no puede explicarla. Los hombres pueden ser analizados; las mujeres sólo pueden ser amadas.
Cuando un hombre se casa por segunda vez, es porque adoraba a su primera mujer.
Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.
Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.
El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.
No soy tan joven como para saberlo todo.
Hay mucho que decir en favor del periodismo moderno. Al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad.
La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.
El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.
La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino que uno es joven.
Los solteros ricos deberían pagar más impuestos. No es justo que unos sean más felices que otros.
La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.
La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.
Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.
Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado.
Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.
Mejor ser un cohete caído que no haber resplandecido nunca.
A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
Es bastante difícil no ser injusto con lo que uno ama.
Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo.
Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.
Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.
La diferencia entre literatura y periodismo es que el periodismo es ilegible y la literatura no es leída.
Vivir es lo más raro de este mundo, pues la mayor parte de los hombres no hacemos otra cosa que existir.
A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.
Adoro los placeres sencillos; son el último refugio de los hombres complicados.
Los niños son siempre el símbolo del eterno matrimonio entre el amor y el deseo.
Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.
Logro resistirlo todo, salvo la tentación.
Ser natural es la más difícil de las poses.
Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos.
El sufrimiento es el medio por el cual existimos, porque es el único gracias al cual tenemos conciencia de existir.
Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es tan sólo encantadora o aburrida.
Los hombre jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres viejos quieren ser infieles y no lo logran.
Nada se parece tanto a la ingenuidad como el atrevimiento.
Matar es una estupidez. Nunca debe hacerse nada de lo que no se pueda hablar en la sobremesa.
La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación.
Es peligroso escuchar. Se corre el riesgo de que le convenzan; y un hombre que permite que le convenzan con una razón, es un ser absolutamente irracional.
Se puede admitir la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable.
El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.
La mejor base para un matrimonio feliz es la mutua incomprensión.
Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente.
En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza.
El arte no es algo que se pueda tomar y dejar. Es necessario para vivir.
Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben.
Un tonto nunca se repone de un éxito.
Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos.
Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve.
Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen, nada que decir, pero lo dicen deliciosamente.
Para tener buena salud lo haría todo menos tres cosas: hacer gimnasia, levantarme temprano y ser persona responsable.
El patriotismo es la virtud de los depravados.
Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor.
El hombre puede creer en lo imposible, pero no creerá nunca en lo improbable.
El único deber es el deber de divertirse terriblemente.
Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas.
Que un hombre muera por una causa no significa nada en cuanto al valor de la causa.
Los placeres sencillos son el último refugio de los hombres complicados.
Como no fue genial, no tuvo enemigos.
El valor de una idea no tiene nada que ver con la sinceridad del hombre que la expresa.
Sólo los superficiales llegan a conocerse a sí mismos.
Más veces descubrimos nuestra sabiduría con nuestros disparates que con nuestra ilustración.
Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones.
Resulta de todo punto monstruosa la forma en que la gente va por ahí hoy en día criticándote a tus espaldas por cosas que son absolutamente y completamente ciertas.
El único deber que tenemos con la historia es rescribirla.
La vida es simplemente un mal cuarto de hora formado por momentos exquisitos.
Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame
En estos tiempos los jóvenes piensan que el dinero lo es todo, algo que comprueban cuando se hacen mayores.
El encanto del matrimonio es que provoca el desencanto necesario por las dos partes.
Si nunca se habla de una cosa, es como si no hubiese sucedido.
Parecer discreto vale tanto como entender una cosa, y es mucho más fácil.
En los mejores días del arte no existían los críticos del arte.
Cualquiera puede hacer historia; pero sólo un gran hombre puede escribirla.
Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos.
Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor.
La moda es siempre un esperpento tal que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses.
Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.
La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable.
Cuanto más conservadoras son las ideas, más revolucionarios los discursos.
En asuntos de vital importancia, el estilo, y no la sinceridad, es lo verdaderamente vital.
Todos matan lo que aman: el cobarde, con un beso; el valiente, con una espada.
Mientras que para la sociedad no existe mayor pecado que la vida contemplativa, los más cultos opinan que la contemplación es la ocupación natural del hombre.
Los buenos terminan felices; los malos, desgraciados. Eso es la ficción.
La rebeldía a los ojos de todo aquel que haya leído algo de historia, es la virtud original del hombre.
En esta vida la primera obligación es ser totalmente artificial. La segunda todavía nadie la ha encontrado.
Cualquiera puede hacer una cosa, el mérito está en hacer creer al mundo que uno lo ha hecho.
Un sentimental es un hombre que ve un absurdo valor en todo, y no conoce el precio fijo de nada.
Antes del impresionismo no había sombras azules.
Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida.
El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad exasperante.
Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren.
Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza.
Siempre es bueno dar consejos, pero darlos buenos es fatal.
El deber es lo que esperamos que hagan los demás, no lo que hacemos nosotros mismos.
Después de todo, ¿qué es la moda? Desde el punto de vista artístico una forma de fealdad tan intolerable que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses.
Ciertamente, Whistler es uno de los grandes maestros de la pintura, en mi opinión. Y he de añadir que el mismo Mr. Whisler está completamente de acuerdo con esta opinión.
El escultor piensa en mármol.
Lo único que se conseguirá diciendo siempre la verdad es ser siempre descubierto.
Una sociedad se embrutece más con el empleo habitual de los castigos que con la repetición de los delitos.
Sólo publican memorias aquellas personas que ya han perdido totalmente la memoria.
Sólo hay una cosa en el mundo peor que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie.
El único encanto del pasado consiste en que es el pasado.
Mientras la guerra sea considerada como mala, conservará su fascinación. Cuando sea tenida por vulgar, cesará su popularidad.
El arte es la forma más intensa de individualismo que el mundo ha conocido.
Ouida amaba a Lord Lytton con un amor que convirtió la vida de él en un infierno.
Se llama matrimonio de conveniencia a un matrimonio de personas que no se convienen en absoluto.
Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte.
Los libros que el mundo llama inmorales son los que muestran su propia vergüenza.
Definir es limitar.
Bigamia es tener una esposa de más. Monogamia es lo mismo.
Cada hombre prominente en la actualidad tiene sus discípulos, y siempre hay un Judas que escribe la biografía.
El descontento es el primer paso en el progreso de un hombre o una nación.
El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que se necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.
El hombre debería decir siempre mucho más de lo que pretende y pretender mucho más de lo que dice.
El que vive más de una vida debe morir más de una muerte.
El tiempo es un derroche de dinero.
El mejor diplomático es aquel que habla más y dice menos.
En este mundo hay sólo dos tragedias: una es no obtener lo que se quiere; la otra es obtenerlo.
Formar parte de la sociedad es un fastidio, pero estar excluido de ella es una tragedia.
Hable a toda mujer como si estuviera enamorado de ella y a todo hombre como si le estuviera fastidiando a usted. Y pronto tendrá fama de poseer el más exquisito tacto social.
Hay dos tipos de mujeres: las feas y las que se pintan.
Hay gente que se preocupa más por el dinero que los pobres: son los ricos.
Hay quienes creen contradecirnos cuando no hace más que repetir su opinión sin atender la nuestra.
La estupidez es el principio de la seriedad.
La fealdad quedó instaurada por primera vez en el arte al ser exhibido el primer retrato del hombre.
La gente enseña para disimular su ignorancia, lo mismo que sonríe para ocultar sus lágrimas.
La mentira, es decir, el relato de las bellas cosas falsas, constituye el fin mismo del arte.
La moralidad es simplemente una actitud que adoptamos hacia las personas que personalmente no nos gustan.
La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino haber sido joven.
La única diferencia entre los santos y los pecadores es que los santos tuvieron su pasado, y los pecadores tienen su futuro.
Las buenas intenciones pueden tener valor en un sistema ético; pero en arte, no. No basta tenerlas; se ha de realizar la obra.
La puntualidad es una pérdida de tiempo.
Lo peor es un enemigo tonto. Un enemigo inteligente, si también lo somos, no deja de apreciarnos por ello y combatirá siempre con nobleza contra nosotros.
Lo único que hace emocionante el matrimonio es la infidelidad.
Lo único que consuela de ser pobre es la extravagancia. Y lo único que consuela de ser rico es el ahorro.
Los buenos artistas lo entregan todo a su arte, y, por consiguiente, no tienen ellos mismos nada de interesante.
Los buenos consejos que me dan sólo me sirven para traspasarlos a otros.
Los dos momentos más decisivos de mi vida fueron cuando mi padre me envió a Oxford y cuando la sociedad me envió a la cárcel.
Los hombres interesantes son los que tienen un futuro. Las mujeres interesantes, las que tienen un pasado.
Los hombres siempre se empeñan en ser el primer amor de una mujer. Las mujeres prefieren ser la última novela de un hombre.
Mentir, decir cosas inciertas maravillosamente, es la finalidad adecuada del arte.
Nada envejece tanto como la felicidad.
Ningún crimen es vulgar, pero toda vulgaridad es un crimen. La vulgaridad es la conducta de los demás.
No hay cosa que más se parezca a la inconsciencia que la indiscreción.
Nunca des explicaciones. Tus amigos no las necesitan. Tus enemigos no las creen.
Pesimista es aquel que cuando puede escoger entre dos males, elige ambos.
Puede que consideren una falta de educación que me presente ante ustedes fumando, pero de menos educación considero que le interrumpan a uno mientras fuma.
¿Quieres amar? Recita las letanías del amor y las palabras crearán el deseo ardiente de donde se imagina el mundo que brotan.
Si ser distinto es un crimen yo mismo me colocaré las cadenas.
Todos estamos en las alcantarillas, pero algunos miramos a las estrellas.
Un fracaso en amor es, para el hombre, como una misión cumplida. Los corazones están hechos para ser rotos.
Una sociedad se embrutece más con el empleo habitual de los castigos que con la repetición de los delitos.

jueves, 24 de septiembre de 2015

PENSAMIENTOS GENIALES DE OSCAR WILDE

wilde "Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo".

"Sé tú mismo, el resto de los papeles ya están cogidos". "Como no fue genial, no tuvo enemigos".

"No soy tan joven para saberlo todo".

"Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho".

"Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado.

"Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones".

"Las preguntas nunca son indiscretas. Las respuestas, sí".

"Perdona a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más a veces sí".

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo".

viernes, 11 de septiembre de 2015

Dr. Laureano Esteban Maradona

                             Dr. Laureano Esteban Maradona
Un héroe olvidado y casi desconocido, dio todo por los desamparados y excluidos con empatía, abnegación y servicio, como un apóstol de lo que debería ser el hombre y no lo es.
Servir es sembrar...sembrar semillas buenas.

No es preciso haberlas recibido o cosechado...
ella mana milagrosamente de las recónditas alforjas
de nuestro espíritu y del corazón.

Servir es, servir a todos y
a cualquiera que nos llame,
no preferentemente a quienes, a su vez,
puedan alguna vez servirnos a nosotros.

Servir es sembrar siempre... siempre...
sin descanso, aunque solo sean otros los que recojan
y saboreen las cosechas.

Servir es mucho más que dar con las manos algo que tienes...
es dar con el alma lo que tal vez...
nunca nos fue concedido.

Servir es distribuir afecto, bondad, cordialidad,
apoyo moral, amor por sí mismo y a veces, ayuda material.

Servir es repartir alegría, es infundir fe, estima,
admiración, respeto, gratitud, sinceridad,
honestidad, libertad, optimismo, confianza y esperanza.
Servir es... en verdad,
dar más de lo que recibimos en la vida y de la vida...

"SERVIR ES SER COMO EL ÁRBOL DEL SÁNDALO....

QUE PERFUMA EL HACHA QUE EN OCASIONES LE HIERE

sábado, 22 de agosto de 2015

MUY ESTIMULANTE


Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa


grande. Pasó la entrevista inicial e iba a conocer al director para la
entrevista final. El director vio su CV, era excelente.

 

Y le preguntó:

" -¿Recibió alguna beca en la escuela?" el joven respondió "no".

-"¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? "

-" Si."-respondió
.
-"¿Dónde trabaja tu padre? "

-"Mi padre hace trabajos de herrería."
El director pidió al joven que le mostrara sus manos .
El joven mostró un par de manos suaves y perfectas
.
-"¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? "

 
"Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.
El director dijo:

-"Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana."

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta.
Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos.
Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. El joven lavó las manos poco a

poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre

estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.


 
Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para

poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la

escuela y su futuro
.
Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo

hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.
El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: -"¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido

ayer en tu casa?"
El joven respondió: -"lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller"

-"Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta

de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la

familia.

El director dijo: "Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás,

una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su

única meta en la vida". "Estás contratado".


Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una "mentalidad de tengo derecho" y

siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres.
Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?
Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando

estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. Después de comer que lave
sus platos

junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de

la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre

de ese joven.
Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de

trabajar con los demás para hacer las cosas."





jueves, 20 de agosto de 2015

"El amor"

 - Carta de Albert Einstein a su hija Lieserl.
A fines de la década del 80, Lieserl , la hija del célebre genio, donó 1.400 cartas escritas por Einstein a la Universidad Hebrea, con la orden de no hacer público su contenido hasta dos décadas después de su muerte. Esta es una de ellas… a Lieserl Einstein.
EL AMOR
“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR. Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas. El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El Amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el Amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.
Para dar visibilidad al Amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del Amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el Amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía.
Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el Amor es la única y la última respuesta.
Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de Amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de Amor cuya energía espera ser liberada.
Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el Amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el Amor es la quinta esencia de la vida.
¡Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!”
Tu padre: Albert Einstein

miércoles, 12 de agosto de 2015

“Gauchadas y Mitzves

Cholo “Gauchadas y Mitzves”
Isaías Leo Kremer

Qué había llevado hacia esos pagos al “Cholo” Gaitán? El hombre ya no recordaba ni el cómo ni el porqué, sólo sabía que ahí estaba y que seguramente ahí terminarían sus huesos al final de la huella.

Nacido en la zona de Guaminí, criado “a la que me importa”, había crecido “cuerpeando” a la miseria como pudo, de a poco se hizo hombre y empezó a “recorrer pampa” ofreciendo sus servicios como domador, tropero,carneador, y si fuera necesario, se “prendía ala melga” (para arar), aunque eso no lo entusiasmara.

Así anduvo muchos soles como “bola sin manija”, hasta que sus huesos fueron a parar por esos parajes secos e inhóspitos, con viento y con frío y a los que no muchos criollos iban a “hacer patria”.

Los pobladores del lugar eran en su mayoría “gringos”, no se les entendía casi nada cuando pretendían hablar en castellano, pero no eran mezquinos cuando se trataba de brindar pan, carne o yerba al gaucho desabastecido.

Como no eran “duchos” (hábiles) en las labores del campo pese al empeño que ponían en ello, el Cholo les cayó “como anillo al dedo” y pronto se lo convocaba para cuanto trabajo requiriera de sus habilidades.

Un día lo llamaron para esquilar ovejas ya que no sabían manejar las tijeras, otro día para “estaquear” cueros, a veces para amansar un potro y otras para “sobar grampa” (curtir cueros).

La proverbial bonhomía del Cholo, que siempre se presentaba llevando la diestra hacia el ala de su chambergo diciendo: “Cholo Gaitán, pa´lo que guste mandar” hicieron que su figura fuese habitual en los ranchos de los “gringos” a quienes otros llamaban “los rusos”.

Cada vez que el Cholo efectuaba una labor, los rusos agradecidos le preguntaban por el costo de la misma, el criollo no sabía poner precio a su trabajo y entonces decía:

“¿Y qué le puedo cobrar por la gauchada? Deje a su gusto nomás”

Y entonces los rusos le daban algunos pesos, pero enseguida le agregaban algo de carne salada, un frasco de pepinos y “la patrona” corría a alcanzarle algún trozo de torta de miel a l que pronto se habituó el Cholo.

Cuando sinceramente les pedía que no le dieran más cosas pues no podría llevarlas sobre su caballo, le decían que era una mitzve, término que por supuesto era inentendible para el criollo como tantos otros de la jerga del los “rusos”.

El Cholo pronto comprendió que estos “rusos” eran gente muy distinta a la que él conociera hasta entonces, no se “mamaban” (emborrachaban) aunque el vino no faltara en sus mesas, no usaban “faca” (daga criolla) ni eran adictos a las

peleas. Lo peor es que no acostumbraban a matear, cosa que fueron aprendiendo de a poco; menos mal que él llevaba su “guampa” (cuerno) con yerba y podía zafar de ese té oscuro que tomaban con un terrón de azúcar entre los dientes.

No pasó mucho tiempo hasta que los negros ojos de una muchacha del lugar flecharon al pobre gaucho poniéndolo, según su expresión, “más pavote que nunca”. Mercedes trabajaba en lo de Don David, trabajar es un decir, porque en realidad era una más de la casa, pero por ser del lugar conocía mejor los trabajos de una vivienda de chacra y por eso ayudaba a “la patrona” en lo que podía, porque ésta con sus numerosos hijos, carecía de tiempo para atender su hogar.

Para Mercedes ya no había misterios en “los rusos”, hasta les entendía la “jeringoza” aunque no la hablaba de corrido, pero era capaz de introducir términos de la jerga extraña en sus conversaciones con el Cholo.

Para desgracia del criollo, Mercedes no sólo había incorporado el idioma sino también las costumbres de los rusos, así que cuando el gaucho quiso “llevarla en ancas”, se encontró con una firme resistencia, la chica o se “casoreaba” o no se iba de la casa de Don David, que era su propia casa.

Rumiando la bronca, el hombre se veía limitado a las “visitas de cortesía” al rancho o a los ocasionales bailes del pueblo, donde Mercedes siempre estaba al alcance de la vista de alguien (o de todos) y si no, alguno de los párvulos de Don David quedaba de ladero y no se iba aunque lo atiborrara de caramelos.

Al Cholo no le quedó más remedio que pensar en “sentar cabeza”. Consiguió un lotecito de campo cerca de la colonia, tenía un molino viejo pero había buena

agua, de la casa ya no quedaba casi nada de lo que dejara el ocupante, pues el viento y la arena habían hecho una permanente y efectiva obra de devastación.

Los primeros días el joven los pasó “al sereno” (a la intemperie) como siempre había vivido, hasta que pudo conseguir unos pocos tirantes y algunas chapas de segunda.
En una de las visitas a Mercedes, hizo saber que iba a empezar a construir un rancho y acordó con Don David para “que le dieran una manito” en la empresa que acometía.

El día que empezó a levantar la casa no sabía ni por dónde empezar, hasta que llegó Mercedes con su familia adoptiva. Todos se pusieron a trabajar, al rato llegaron otros “rusos” y no sólo para trabajar, sino que uno trajo unas ventanas que le sobraban, otro unas puertas, un tercero trajo sus caballos para pisar adobe y así, sucesivamente, todos pusieron algo de ellos para erigir la vivienda del Cholo.

Cada vez que él agradecía “la gauchada” que le hacían los rusos con su solidaridad, recibía la misma respuesta: “Es una Mitzve”, con lo cual el criollo se quedaba en “ayunas”, pero interpretó que era el equivalente de “una gauchada” y como tal la agradecía.

La obra fue avanzando, cada vez que el Cholo iba a un campo para hacer un trabajo, recibía algún elemento que le sería útil en su futura chacra, esto llegó a tal punto que ya no iba a los campos a caballo sino en una volanta que, curiosamente, le diera don Simón (un vecino) porque era “una mitzve” y de esa manera, cada día traía su carro cargado con distintos objetos o materiales que incorporaba en su propiedad.

Los viernes a la tardecita se aseaba y se dirigía hacia lo de Mercedes. Sabía que al día siguiente no habría ninguna actividad así que disfrutaba de la cena en la que todos cantaban y aunque no entendía lo que decían, la alegría era contagiosa. Además, para ese entonces Cholo ya no veía más que por los ojos de su “prenda” y disfrutaba viéndola reír y cantar.

Por fin a Cholo Gaitán le llegó el gran día, buscó temprano a su novia y juntos fueron al Registro Civil de donde salieron con la “libreta de casorio”. Luego y por un pedido que don David hiciera a Mercedes, fueron a la capilla pues “el ruso” insistía con que la unión tenía que estar bendecida desde el cielo y aunque no entró a la ceremonia, los estuvo esperando a la salida donde abrazó

y besó a la novia a quien despedía como a una hija diciendo “Mazal tov” “Mazal tov” (buena suerte), término que el novio no entendió como tantos otros que usaban los rusos.
Llegaron a su rancho blanqueado a la cal, pensaba que por fin tendría a su esposa para sí, no contaba con sus vecinos deseosos de hacer “mitzves”. Los mismos muchachos a los que él había enseñado a carnear y a hacer los asados, les habían preparado uno grande en su honor. No faltó ninguno de los rusos, al pobre Cholo hasta lo hicieron bailar y cada uno dejó algún obsequio útil para la joven pareja, ni se molestaban en agradecer, sabían que eran “mitzves”.

Lentamente fue armando su chacra: por unos potros amansados le dieron una vaca lechera, a cambio de una línea de alambrado consiguió semillas y así, de a poco, intentó ser un chacarero para tener querencia fija que los críos (que ya venían en camino) podrían disfrutar, sin ser llevados como lo fuera él de un lado para otro como los “cardos rusos” que arrastra el vendaval.

Los “hermanos rusos” de Mercedes venían seguido a visitarlos, siempre traían entre otras cosas la torta de miel a la que el criollo ya se había acostumbrado y como le hablaban en un castellano comprensible, Cholo podía preguntarles cosas que los rusos le contestaban pero él no comprendía.

En una sobremesa les preguntó: ¿por qué cuando ustedes hacen un favor a alguien dicen que es una “mitzve”?, no sería más fácil decir que es una “gauchada”?

Uno de los muchachos trató de explicarle la diferencia y le dijo:

La “mitzve” es obligatoria hacerla, mientras que “la gauchada” es voluntaria

-¿Por qué es obligación?-preguntó Cholo

-Porque así está ordenado en la Biblia

-¿Y para qué hay que cumplirla?

-Porque te hace sentir mejor a vos y a quien la recibe

-¿Y si no la cumplo?

-No serás mejor persona

-Pero no tendré castigo

-¡Sí! Al no lograr mejorar como ser humano.