jueves, 20 de octubre de 2011

El Alimento estrella La Cebolla









Foto: AJJ


Alimento estrella
Cebolla
La cebolla, sana y nutritiva, esconde numerosas propiedades medicinales entre sus capas y además resulta muy versátil en la cocina.

La cebolla es rica en minerales y oligoelementos: calcio, magnesio, cloro, cobalto, cobre, hierro, fósforo, yodo, níquel, potasio, silicio, cinc, azufre, bromo, ... También abundan la vitaminas A, B, C y E.
Además alberga un aceite esencial que contiene una sustancia volátil llamada alilo, con propiedades bactericidas y fungicidas.
Es interesante su contenido en glucoquinina, una sustancia hipoglicemiante considerada la «insulina vegetal», pues ayuda a combatir la diabetes.
Sus enzimas favorecen la fijación de oxígeno por parte de las células, colaborando en la función respiratoria.
En cuanto a sus componentes principales son: agua (89%), glúcidos (8,6 g), fibra (1,6 g), proteínas (1,2 g) y grasas (0,2 g), con 38 calorías por 100 g.

¿Por qué es sana la cebolla?
De todo lo expuesto anteriormente se puede deducir que la cebolla:


  • Estimula numerosas funciones orgánicas, pues
    es diurética, cardiotónica e hipoglucemiante.




  • Tiene asimismo propiedades antisépticas y emenagogas (regulación del ciclo menstrual).




  • Reduce, al igual que el ajo, la agregación plaquetaria (peligro de trombosis), así como los niveles de colesterol, triglicéridos y ácido úrico en la sangre.




  • De manera general, favorece el crecimiento, retrasa la vejez y refuerza las defensas orgánicas, sobre todo frente a agentes infecciosos.

    ¿A quién conviene?
    Las indicaciones terapéuticas de la cebolla son:




  • Edemas, oligurias (escasa formación de orina); congestión de los órganos pelvianos en la mujer y prostatismo en el hombre.




  • Enfermedades infecciosas; convalecencia; astenia.




  • Trastornos cardiacos; hipertensión; arteriosclerosis.
    Resfriados, gripe, bronquitis y tos.




  • Digestiones lentas y flatulencia con hipoclorhidria (disminución de jugos gástricos, pero se desaconseja en caso de hiperclorhidria y ardores).




  • Fermentaciones intestinales; estreñimiento; parásitos intestinales.




  • Nerviosismo, insomnio, depresiones menores.




  • Diabetes; reumatismo; obesidad y celulitis.

    Uso en la cocina
    La cebolla es imprenscindible en la cocina pues es uno de los condimentos más empleados en la cultura gastronómica mediterránea.Gracias a su jugosidad, la cebolla permite cocinar con muy poco aceite y agua. Encurtida, frita, rebozada, hervida, al horno o cruda la cebolla es deliciosa.

    Compra y conservación
    A la hora de la compra se deben elegir los ejemplares que tengan el bulbo firme, sin brotes y que conserven intacta la piel, que ha de ser crujiente.
    Para conservarlas bien no es recomendable introducirlas en el frigorífico. Por el contrario, se deben guardar en un lugar seco y ventilado, donde no tengan la luz directa, y colocadas sin amontonar.
    Dr.Daniel Bonet (salud)
    Santi Ávalos (cocina)




  • jueves, 13 de octubre de 2011

    CORREDOR BIOCEÁNICO


    http://www.bioceanicoaconcagua.com:8080/corredorBioceanico/es/videos.html

    Búsqueda del sentido de la vida.- El Libro de Eclesiastés

    El Libro de

    Eclesiastés


    Búsqueda del sentido de la vida

    1 Las palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén: 2 "Vanidad de vanidades", dijo el Predicador; "vanidad de vanidades, todo es vanidad."
    3 ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su duro trabajo con que se afana debajo del sol? 4 Generación va, y generación viene; pero la tierra siempre permanece. 5 El sol sale, y el sol se pone. Vuelve a su lugar y de allí sale de nuevo. 6 El viento sopla hacia el sur y gira hacia el norte; va girando de continuo, y de nuevo vuelve el viento a sus giros. 7 Todos los ríos van al mar, pero el mar no se llena. Al lugar adonde los ríos corren, allí vuelven a correr. 8 Todas las cosas son fatigosas, y nadie es capaz de explicarlas. El ojo no se harta de ver, ni el oído se sacia de oír. 9 Lo que fue, eso será; y lo que ha sido hecho, eso se hará. Nada hay nuevo debajo del sol. 10 ¿Hay algo de lo que se pueda decir: "Mira, esto es nuevo"? Ya sucedió en las edades que nos han precedido. 11 No hay memoria de lo primero, ni tampoco de lo que será postrero. No habrá memoria de ello entre los que serán después.
    12 Yo, el Predicador, fui rey de Israel en Jerusalén. 13 Y dediqué mi corazón a investigar y a explorar con sabiduría todo lo que se hace debajo del cielo. Es una penosa tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre, para que se ocupen en ella. 14 He observado todas las obras que se hacen debajo del sol, y he aquí que todo ello es vanidad y aflicción de espíritu. 15 Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no se puede completar.
    16 Yo hablé con mi corazón diciendo: "He aquí que yo me he engrandecido y he aumentado mi sabiduría más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén, y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y conocimiento." 17 Dediqué mi corazón a conocer la sabiduría y el conocimiento, la locura y la necedad. Pero he entendido que aun esto es conflicto de espíritu. 18 Porque en la mucha sabiduría hay mucha frustración, y quien añade conocimiento añade dolor.
    Vanidad del placer

    2 Yo dije en mi corazón: "¡Ven, pues; te probaré con el placer, y verás lo bueno!" Pero he aquí que esto también era vanidad. 2 A la risa dije: "¡Eres locura!"; y al placer: "¿De qué sirve esto?"
    3 Propuse en mi corazón agasajar mi cuerpo con vino y echar mano de la necedad -mientras mi corazón siguiera conduciéndose en sabiduría-, hasta ver en qué consiste el bien para los hijos del hombre, en el cual se han de ocupar debajo del sol, durante los contados días de su vida.
    4 Engrandecí mis obras, me edifiqué casas, planté viñas, 5 me hice huertos y jardines, y planté en ellos toda clase de árboles frutales. 6 Me hice estanques de aguas para regar con ellas un bosque donde crecieran los árboles. 7 Adquirí siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa. También tuve mucho ganado, vacas y ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. 8 Acumulé también plata y oro para mí, y tesoros preciados de reyes y de provincias. Me proveí de cantantes, tanto hombres como mujeres; de los placeres de los hijos del hombre, y de mujer tras mujer. 9 Me engrandecí y acumulé más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén, y en todo esto mi sabiduría permaneció conmigo. 10 No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni rehusé a mi corazón placer alguno; porque mi corazón se alegraba de todo mi duro trabajo. Esta fue mi parte de todo mi duro trabajo.
    11 Luego yo consideré todas las cosas que mis manos habían hecho y el duro trabajo con que me había afanado en hacerlas, y he aquí que todo era vanidad y aflicción de espíritu. No había provecho alguno debajo del sol.
    Vanidad del afán humano

    12 Después yo volví a considerar la sabiduría, la locura y la necedad. Pues, ¿qué añadirá el hombre que suceda al rey, a lo que éste ya hizo? 13 Yo vi que la sabiduría tiene ventaja sobre la necedad, como la ventaja que la luz tiene sobre las tinieblas. 14 El sabio tiene sus ojos en su cabeza, pero el necio anda en tinieblas. También yo entendí que lo mismo acontecerá a todos ellos.
    15 Entonces dije en mi corazón: "Lo mismo que le acontecerá al necio me acontecerá también a mí. ¿Para qué, pues, me he hecho más sabio?" Y dije en mi corazón que también esto era vanidad. 16 Porque ni del sabio ni del necio habrá perpetua memoria, puesto que en los días venideros ya habrá sido olvidado todo. ¡Y cómo muere el sabio junto con el necio! 17 Entonces aborrecí la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; pues todo es vanidad y aflicción de espíritu. 18 Asimismo, aborrecí todo el duro trabajo con que me había afanado debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí. 19 ¿Y quién sabe si él será sabio o necio? Sin embargo, se enseñoreará de todo el duro trabajo con que me he afanado para hacerme sabio debajo del sol. También esto es vanidad.
    20 Por tanto, volví a desesperarme con respecto a todo el duro trabajo con que me había afanado debajo del sol. 21 Porque se da el caso del hombre que habiéndose afanado con sabiduría, con conocimiento y con talento, deja sus bienes a otro hombre que jamás se afanó en ello. También esto es vanidad y un mal grande. 22 Porque, ¿qué logra el hombre de todo su duro trabajo y del conflicto de corazón con que se afana debajo del sol? 23 Porque todos sus días no son sino dolores; y su tarea, frustración. Ni aun de noche reposa su corazón. Esto también es vanidad.
    24 No hay, pues, mejor cosa para el hombre que comer y beber, y hacer que su alma vea lo bueno de su trabajo. Yo he visto que esto también proviene de la mano de Dios. 25 Pues, ¿quién comerá y se regocijará separado de él? 26 Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, conocimiento y alegría; pero al pecador le da la tarea de acumular y amontonar, para que lo deje al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
    Un tiempo para todo

    3 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:
    2 Tiempo de nacer y tiempo de morir;
    tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;
    3 tiempo de matar y tiempo de sanar;
    tiempo de destruir y tiempo de construir;
    4 tiempo de llorar y tiempo de reír;
    tiempo de estar de duelo y tiempo de bailar;
    5 tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar piedras;
    tiempo de abrazar y tiempo de dejar de abrazar;
    6 tiempo de buscar y tiempo de perder;
    tiempo de guardar y tiempo de arrojar;
    7 tiempo de romper y tiempo de coser;
    tiempo de callar y tiempo de hablar;
    8 tiempo de amar y tiempo de aborrecer;
    tiempo de guerra y tiempo de paz.
    9 ¿Qué provecho saca el que hace algo, de aquello en que se afana? 10 He considerado la tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre, para que se ocupen en ella. 11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
    12 Yo sé que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse y pasarlo bien en su vida. 13 Y también, que es un don de Dios que todo hombre coma y beba y goce del fruto de todo su duro trabajo. 14 Sé que todo lo que Dios hace permanecerá para siempre. Sobre ello no hay que añadir, ni de ello hay que disminuir. Así lo ha hecho Dios, para que los hombres teman delante de él. 15 Aquello que fue ya es, y lo que ha de ser ya fue. Dios recupera lo que ya pasó.
    Las injusticias de la vida

    16 Además, he visto debajo del sol que en el lugar del derecho allí está la impiedad, y que en el lugar de la justicia allí está la impiedad. 17 Y yo dije en mi corazón: "Tanto al justo como al impío los juzgará Dios, porque hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace."
    18 Yo dije en mi corazón, con respecto a los hijos del hombre, que Dios los ha probado para que vean que ellos de por sí son animales. 19 Porque lo que ocurre con los hijos del hombre y lo que ocurre con los animales es lo mismo: Como es la muerte de éstos, así es la muerte de aquéllos. Todos tienen un mismo aliento; el hombre no tiene ventaja sobre los animales, porque todo es vanidad. 20 Todo va al mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo. 21 ¿Quién sabe si el espíritu del hombre sube arriba, y si el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?
    22 Así que he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en sus obras, porque ésa es su porción. Pues, ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?
    4 Yo me volví y vi todos los actos de opresión que se cometen debajo del sol: He allí las lágrimas de los oprimidos, que no tienen quien los consuele. El poder está de parte de sus opresores, y no tienen quien los consuele. 2 Entonces yo elogié a los difuntos, los que ya habían muerto, más que a los vivos, los que hasta ahora viven. 3 Pero consideré que mejor que ambos es el que aún no ha nacido, que no ha visto las malas obras que se hacen debajo del sol.
    4 Asimismo, yo he visto que todo trabajo y toda obra excelente son resultado de la rivalidad del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
    5 El necio se cruza de brazos y come su misma carne.
    Ventajas de una vida sabia

    6 Mejor es una mano llena de sosiego que ambos puños llenos de duro trabajo y de aflicción de espíritu. 7 Otra vez me volví y vi esta vanidad debajo del sol: 8 Se da el caso de un hombre solo y sin sucesor, que no tiene ni hijo ni hermano; pero no cesa de todo su duro trabajo, ni sus ojos se sacian de riquezas, ni se pregunta: "¿Para quién me afano yo, privando a mi alma del bienestar?" También esto es vanidad y penosa tarea.
    9 Mejor dos que uno solo, pues tienen mejor recompensa por su trabajo. 10 Porque si caen, el uno levantará a su compañero. Pero, ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante! 11 También si dos duermen juntos, se abrigarán mutuamente. Pero, ¿cómo se abrigará uno solo? 12 Y si uno es atacado por alguien, si son dos, prevalecerán contra él. Y un cordel triple no se rompe tan pronto.
    13 Mejor es un muchacho pobre y sabio que un rey viejo e insensato que ya no sabe ser precavido; 14 aunque aquél para reinar haya salido de la cárcel, o aunque en su reino haya nacido pobre. 15 Vi a todos los vivientes debajo del sol caminando con el muchacho sucesor que estará en lugar del otro. 16 Era sin fin todo el pueblo que estaba delante de él. Sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos con él. También esto es vanidad y conflicto de espíritu.
    El comportamiento ante Dios

    5 1 Cuando vayas a la casa de Dios, guarda tu pie. Acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios, que no saben que hacen mal.
    2 No te precipites con tu boca, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. 3 Pues de la mucha preocupación viene el soñar; y de las muchas palabras, el dicho del necio.
    4 Cuando hagas un voto a Dios, no tardes en cumplirlo; porque él no se complace en los necios. Cumple lo que prometes. 5 Mejor es que no prometas, a que prometas y no cumplas. 6 No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del mensajero que fue un error. ¿Por qué habrá de airarse Dios a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos? 7 Porque cuando hay muchos sueños, también hay vanidades y muchas palabras. Pero tú, teme a Dios.
    Paradojas de la vida

    8 Si observas en una provincia la opresión de los pobres y la privación del derecho y la justicia, no te asombres por ello. Porque al alto lo vigila uno más alto, y hay alguien aun más alto que ellos. 9 Pero en todo es provechoso para un país que el rey esté al servicio del campo.
    10 El que ama el dinero no quedará satisfecho con dinero, y el que ama las riquezas no tendrá beneficio. También esto es vanidad.
    11 Cuando los bienes aumentan, también aumentan los que los consumen. ¿Qué provecho, pues, tendrán sus dueños aparte de verlos con sus ojos?
    12 Dulce es el sueño del trabajador, haya comido poco o haya comido mucho; pero al rico no le deja dormir la abundancia.
    13 Hay un grave mal que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas por su dueño, para su propio mal; 14 o aquellas riquezas que se pierden en un mal negocio. Y al engendrar un hijo, nada le queda en la mano. 15 Como salió del vientre de su madre, desnudo, así volverá; tal como vino, se irá. Nada de su duro trabajo llevará en su mano cuando se vaya. 16 Este también es un grave mal: que de la misma manera que vino, así vuelva. ¿Y de qué le aprovecha afanarse para el viento? 17 Además, consume todos los días de su vida en tinieblas, con mucha frustración, enfermedad y resentimiento.
    18 He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo agradable es comer y beber, y tomar satisfacción en todo el duro trabajo con que se afana debajo del sol, durante los contados días de la vida que Dios le ha dado; porque ésta es su porción. 19 Asimismo, el que Dios le dé a un hombre riquezas y posesiones, permitiéndole también comer de ellas, tomar su porción y gozarse de su duro trabajo, esto es un don de Dios. 20 Ciertamente no se acordará mucho de los días de su vida, ya que Dios lo mantiene ocupado con la alegría de su corazón.
    6 Hay un mal que he visto debajo del sol y que es muy gravoso sobre el hombre. 2 Se da el caso de un hombre a quien Dios ha dado riquezas, posesiones y honra, y nada le falta de todo lo que desea. Pero Dios no le ha permitido comer de ello; más bien, los extraños se lo comen. Esto es vanidad y penosa enfermedad.
    3 Si un hombre engendra cien hijos y vive muchos años, de modo que los días de sus años son numerosos, pero su alma no se sacia de sus bienes y ni aun recibe sepultura, digo yo que un abortivo es mejor que él. 4 Porque vino en vano y a las tinieblas se fue, y su nombre quedará cubierto con tinieblas. 5 Aunque no vio el sol ni nada conoció, más sosiego tiene éste que aquél. 6 Aunque aquél viva mil años dos veces, sin gozar del bien, ¿no van todos a un mismo lugar?
    7 Todo el duro trabajo del hombre es para su boca; y con todo eso, su alma no se sacia. 8 ¿Qué ventaja tiene el sabio sobre el necio? ¿Qué gana el pobre que sabe conducirse ante los demás seres vivientes?
    Lo que es mejor para el hombre

    9 Mejor es lo que los ojos ven que el divagar del deseo. Sin embargo, esto también es vanidad y aflicción de espíritu. 10 El que existe ya ha recibido un nombre, y se sabe que es sólo hombre y que no puede contender con quien es más fuerte que él. 11 Cuando hay muchas palabras, éstas aumentan la vanidad. ¿Qué ventaja, pues, tiene el hombre? 12 Porque, ¿quién sabe lo que es mejor para el hombre durante los contados días de su vana vida, los cuales él pasa como sombra? ¿Quién, pues, declarará al hombre qué habrá después de él debajo del sol?
    7 Mejor es el buen nombre que el perfume fino, y el día de la muerte que el día del nacimiento.
    2 Mejor es ir a la casa de duelo que a la casa del banquete. Porque eso es el fin de todos los hombres, y el que vive lo tomará en serio.
    3 Mejor es el pesar que la risa, porque con la tristeza del rostro se enmienda el corazón. 4 El corazón de los sabios está en la casa del duelo, pero el corazón de los necios está en la casa del placer.
    5 Mejor es oír la reprensión del sabio que oír la canción de los necios. 6 Porque la risa del necio es como el crepitar de las espinas debajo de la olla. Esto también es vanidad. 7 Ciertamente la opresión entontece al sabio, y el soborno corrompe el corazón.
    8 Mejor es el fin del asunto que el comienzo.
    Mejor es el de espíritu paciente que el de espíritu altivo. 9 No te apresures en tu corazón a enojarte, porque el enojo reposa en el seno de los necios. 10 No digas: "¿A qué se deberá que los tiempos pasados fueron mejores que éstos?" Pues no es la sabiduría la que te hace preguntar sobre esto.
    11 Mejor es la sabiduría con posesiones, y es una ventaja para los que ven el sol. 12 Porque la protección de la sabiduría es como la protección del dinero, pero la ventaja de conocer la sabiduría es que da vida a los que la poseen.
    La mesura y la prudencia

    13 Considera la obra de Dios. Porque, ¿quién podrá enderezar lo que él ha torcido? 14 En el día del bien, goza del bien; y en el día del mal, considera que Dios hizo tanto lo uno como lo otro, de modo que el hombre no puede descubrir nada de lo que sucederá después de él.
    15 Todo esto he observado en los días de mi vanidad. Hay justos que perecen en su justicia, y hay pecadores que en su maldad alargan sus días. 16 No seas demasiado justo, ni seas sabio en exceso. ¿Por qué habrás de destruirte? 17 No seas demasiado malo, ni seas insensato. ¿Por qué morirás antes de tu tiempo? 18 Bueno es que te prendas de esto y que tampoco apartes tu mano de lo otro, porque el que teme a Dios saldrá bien en todo.
    19 La sabiduría ayudará al sabio más que diez gobernantes que haya en la ciudad.
    20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga lo bueno y no peque.
    21 No prestes atención a todas las cosas que se dicen, no sea que oigas a tu siervo que habla mal de ti. 22 Pues tu corazón sabe que muchas veces tú también has hablado mal de otros.
    Afanosa búsqueda de la sabiduría

    23 Todas estas cosas he probado con la sabiduría, y dije: "Me he de hacer sabio." Pero ella estaba lejos de mí. 24 Lo que está lejos y muy profundo, ¿quién lo podrá hallar? 25 Pero yo volví en mi corazón a conocer, a explorar y a buscar la sabiduría y la razón, para conocer lo malo de la necedad y la insensatez de la locura. 26 Y yo he hallado más amarga que la muerte a la mujer que es una trampa, cuyo corazón es una red y cuyas manos son ataduras. El que agrada a Dios escapará de ella, pero el pecador quedará atrapado por ella.
    27 "Mira", dice el Predicador, "habiendo considerado las cosas una por una, para dar con la razón, he hallado esto 28 -mi alma aún busca pero no halla-: Un hombre he hallado entre mil, pero una mujer no he hallado entre todos éstos. 29 Mira, he hallado sólo esto: que Dios hizo al hombre recto, pero los hombres se han buscado muchas otras razones."
    8 ¿Quién como el sabio? ¿Quién conoce la interpretación de las cosas? La sabiduría del hombre iluminará su rostro y transformará la dureza de su semblante.
    La autoridad y la justicia

    2 Guarda el mandato del rey, digo yo; y a causa del juramento hecho a Dios, 3 no te apresures a irte de su presencia, ni te detengas en cosa mala, porque él hará todo lo que le plazca. 4 Ya que la palabra del rey tiene poder, ¿quién le preguntará lo que hace? 5 El que guarda el mandamiento no conocerá el mal. El corazón del sabio conoce el tiempo y el proceder. 6 Pues para todo deseo hay un tiempo y un proceder, aunque grande es el mal que le sobreviene al hombre. 7 Porque éste no sabe qué ha de suceder; pues lo que ha de ser, ¿quién se lo declarará? 8 No hay hombre que tenga poder sobre el hálito de vida, como para retenerlo, ni hay poder sobre el día de la muerte. No hay tregua en semejante guerra, ni la impiedad librará a los que la poseen.
    9 Todo esto he observado, y he dedicado mi corazón a todo lo que se hace debajo del sol. Hay tiempo en que el hombre se enseñorea del hombre, para su propio mal. 10 Asimismo, he observado esto: que los impíos, que antes entraban y salían del lugar santo, son sepultados y reciben elogios en la ciudad donde así hicieron. Esto también es vanidad.
    11 Cuando la sentencia contra la mala obra no se ejecuta enseguida, el corazón de los hijos del hombre queda más predispuesto para hacer el mal. 12 Aunque un pecador haga mal cien veces y prolongue sus días, con todo yo sé que a los que temen a Dios, a los que temen ante su presencia, les irá bien. 13 Pero al impío no le irá bien, ni le serán alargados sus días como la sombra; porque no teme ante la presencia de Dios.
    Vanidad del destino humano

    14 Hay una vanidad que se hace sobre la tierra: Hay justos a quienes sucede como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes sucede como si hicieran obras de justos. Digo que esto también es vanidad. 15 Por eso yo elogio la alegría, pues el hombre no tiene debajo del sol mejor bien que comer, beber y alegrarse. Esto es lo que le queda por su duro trabajo en los días de su vida que Dios le ha dado debajo del sol.
    16 Al dedicar mi corazón a conocer la sabiduría y a ver la tarea que se realiza sobre la tierra (porque ni de noche ni de día los ojos del hombre disfrutan del sueño), 17 vi todas las obras de Dios. Ciertamente el hombre no logra comprender la obra que se hace debajo del sol. Por más que se esfuerce buscándolo, no lo alcanzará; aunque el sabio diga que lo conoce, no por ello podrá alcanzarlo.
    9 Ciertamente he dedicado mi corazón a todas estas cosas para aclarar todo esto: que los justos y sabios, y sus hechos, están en la mano de Dios. Si se trata del amor o del odio, el hombre no lo sabe. Todo lo que está delante de ellos 2 es vanidad, puesto que a todos les sucede lo mismo: al justo y al impío, al bueno y al malo, al puro y al impuro, al que ofrece sacrificios y al que no los ofrece. Como el bueno, así es el que peca; y el que jura, como el que teme el jurar.
    3 Este es el mal que hay en todo lo que se hace debajo del sol: que a todos les sucede lo mismo; también que el corazón de los hijos del hombre está lleno de mal, que la locura está en su corazón mientras dura su vida, y que después descienden al lugar de los muertos. 4 Pero para todo aquel que está unido a los vivos hay esperanza, pues mejor es perro vivo que león muerto. 5 Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos no saben nada, ni tienen más recompensa, pues la memoria de ellos es puesta en el olvido. 6 También han desaparecido su amor, su odio y su envidia. Ya no tienen parte en este mundo, en todo lo que se hace debajo del sol.
    7 Anda, come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón, porque tus obras ya son aceptables a Dios. 8 En todo tiempo sean blancas tus vestiduras, y nunca falte aceite perfumado sobre tu cabeza. 9 Goza de la vida, con la mujer que amas, todos los días de tu vana vida, que Dios te ha dado debajo del sol; porque ésta es la porción de tu vida y del duro trabajo con que te afanas debajo del sol. 10 Todo lo que te venga a la mano para hacer, hazlo con empeño. Porque en el Seol, a donde vas, no hay obras, ni cuentas, ni conocimiento, ni sabiduría.
    El poder de la sabiduría

    11 Entonces volví a observar debajo del sol que no es de los veloces la carrera, ni de los valientes la batalla, ni de los sabios el pan, ni de los entendidos las riquezas, ni de los conocedores la gracia; sino que a todos les llegan el tiempo y el contratiempo. 12 Porque el hombre tampoco conoce su tiempo. Como los peces que son atrapados en la mala red y como los pájaros que quedan presos en la trampa, así son atrapados los hijos del hombre en el tiempo malo, cuando éste cae de repente sobre ellos.
    13 También he visto esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grandiosa: 14 Había una ciudad pequeña con pocos hombres en ella, y contra ella vino un gran rey y la rodeó edificando contra ella grandes torres de asedio. 15 Y se encontraba en ella un hombre pobre, pero sabio, el cual con su sabiduría libró a la ciudad. Pero nadie se acordaba de aquel hombre pobre. 16 Entonces dije: "Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque el conocimiento del pobre sea menospreciado y sus palabras no sean escuchadas."
    17 Las palabras del sabio, oídas con sosiego, son mejores que el grito del que gobierna entre los necios. 18 Mejor es la sabiduría que las armas de guerra, pero un solo pecador destruye mucho bien.
    Proverbios sobre causa y efecto

    10 Las moscas muertas hacen heder el frasco del fino perfume del perfumista. Así afecta un poco de necedad a la sabiduría y a la honra.
    2 El corazón del sabio se inclina a su derecha; pero el corazón del necio, a su izquierda.
    3 Aun cuando el insensato ande en el camino, le falta entendimiento, y a todos hace saber que es insensato.
    4 Si el ánimo del gobernante se excita contra ti, no abandones tu puesto; porque la serenidad apacigua grandes ofensas.
    5 Hay un mal que he observado debajo del sol, como el error que proviene de un gobernante: 6 El insensato es colocado en grandes alturas, y los ricos habitan en posición humilde. 7 He visto siervos a caballo y príncipes andando a pie como siervos.
    8 El que cava un hoyo caerá en él, y al que rompa el cerco le morderá una serpiente.
    9 El que corta piedras se lastima con ellas, y el que parte leña corre peligro con ella.
    10 Si se embota el hacha y no es afilada, hay que añadir más esfuerzo. Pero es más ventajoso aplicar la sabiduría.
    11 Si la serpiente muerde antes de ser encantada, de nada sirve el encantador.
    12 Las palabras de la boca del sabio son agradables, pero los labios del necio causan su propia ruina. 13 El comienzo de las palabras de su boca es necedad, y el final de su hablar es locura nociva.
    14 El insensato multiplica las palabras, aunque el hombre no sabe lo que ha de suceder. Y lo que habrá de ser después de él, ¿quién se lo declarará?
    15 El duro trabajo fatiga al necio, de manera que él ni siquiera sabe cómo ir a la ciudad.
    16 ¡Ay de ti, oh tierra, cuando tu rey es un muchacho y tus príncipes se festejan de mañana! 17 Bienaventurada tú, oh tierra, cuando tu rey es un hijo de nobles, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para embriagarse.
    18 Por la pereza se hunde el techo, y por la flojedad de manos tiene goteras la casa.
    19 El alimento se prepara para disfrutarlo, el vino alegra la vida, y el dinero preocupa a todos.
    20 Ni aun en tu alcoba maldigas al rey, ni en tu dormitorio maldigas al rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las criaturas aladas declararán el asunto.
    11 Echa tu pan sobre las aguas, porque después de muchos días lo volverás a encontrar.
    2 Reparte a siete, y también a ocho; porque no sabes qué mal vendrá sobre la tierra.
    3 Si las nubes se recargan de agua, derramarán lluvia sobre la tierra. Y si el árbol cae hacia el sur o hacia el norte, en el lugar donde caiga, allí quedará.
    4 El que observa el viento no sembrará, y el que se queda mirando las nubes no segará.
    5 Como tú no comprendes cómo entra el espíritu a los huesos en el vientre de la mujer encinta, así no comprenderás la obra de Dios, quien hace todas las cosas.
    6 En la mañana siembra tu semilla, y por la tarde no dejes reposar tu mano; porque tú no sabes cuál será mejor, si esto o lo otro, o si ambas cosas son igualmente buenas.
    7 Agradable es la luz, y bueno es a los ojos ver el sol.
    8 Si el hombre vive muchos años, alégrese en todos ellos; pero traiga a la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos. Todo lo que habrá ocurrido es vanidad.
    Exhortación para los jóvenes

    9 Alégrate, joven, en tu adolescencia, y tenga placer tu corazón en los días de tu juventud. Anda según los caminos de tu corazón y según la vista de tus ojos, pero ten presente que por todas estas cosas Dios te traerá a juicio. 10 Quita, pues, de tu corazón la ansiedad, y aleja de tu cuerpo el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
    12 Acuérdate de tu Creador
    en los días de tu juventud:
    antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas:
    "No tengo en ellos contentamiento";
    2 antes que se oscurezcan el sol y la luz de la luna y de las estrellas, y las nubes vuelvan tras la lluvia;
    3 cuando tiemblen los guardias de la casa y se dobleguen los hombres valerosos;
    cuando estén inactivas las muelas, por quedar pocas, y se oscurezcan los que miran por las ventanas;
    4 cuando se cierren las puertas de la calle, y se debilite el ruido del molino;
    cuando uno se levante ante el gorjeo de un pajarito, y todas las hijas del canto sean abatidas;
    5 cuando también se tenga miedo de la altura y haya horrores en el camino;
    cuando florezca el almendro,
    la langosta se arrastre pesadamente
    y se pierda el deseo.
    Es que el hombre se va a su morada eterna, y los que hacen duelo rondan alrededor de la plaza.

    6 Acuérdate de él
    antes que se rompa el cordón de plata
    y se destroce el tazón de oro;
    antes que el cántaro se quiebre junto al manantial, y la rueda se rompa sobre el pozo.
    7 Es que el polvo vuelve a la tierra, como era;
    y el espíritu vuelve a Dios, quien lo dio.

    8 "Vanidad de vanidades", dijo el Predicador; "todo es vanidad."
    Conclusión del discurso

    9 Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo. También sopesó, investigó y compuso muchos proverbios. 10 El Predicador procuró hallar palabras agradables y escribir correctamente palabras de verdad.
    11 Las palabras de los sabios son como aguijones, y como clavos hincados son las palabras que forman parte de una colección y que son expuestas por un Pastor.
    12 Además de esto, hijo mío, queda advertido: El hacer muchos libros es algo sin fin, y el mucho estudio fatiga el cuerpo.
    13 La conclusión de todo el discurso oído es ésta: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, pues esto es el todo del hombre. 14 Porque Dios traerá a juicio toda acción junto con todo lo escondido, sea bueno o sea malo.

    Reina-Valera Actualizada, 1989.

    viernes, 7 de octubre de 2011

    «Va pensiero sull'ali dórate».


    «Va pensiero sull'ali dórate».




    "http://www.youtube.com/embed/DzdDf9hKfJw?rel=0

     Tres anotaciones:
    1) Es el coro del Metropolitan House de New York
                               
    2) Fijate en la concentración de los cantantes integrantes, emocionante!
     
    3) Comentario de una corista española: En la escena tal vez más bella de la ópera, los hebreos esclavizados están de rodillas a orillas del Eufrates, en Babilonia, como dice el salmo; su oración fervorosa, su anhelo de libertad, la añoranza de la patria lejana se condensan en la inolvidable escena coral de «Va pensiero sull'ali dórate».
    Aporte de Mirta

    El mundo del futuro?





     Sabés como será ...


    El mundo del futuro?

    The world of the future?



    hacé clic en ...




    miércoles, 5 de octubre de 2011

    «Va pensiero sull'ali dórate».






    "http://www.youtube.com/embed/DzdDf9hKfJw?rel=0

     Tres anotaciones:
    1) Es el coro del Metropolitan House de New York
                               
    2) Fijate en la concentración de los cantantes integrantes, emocionante!
     
    3) Comentario de una corista española: En la escena tal vez más bella de la ópera, los hebreos esclavizados están de rodillas a orillas del Eufrates, en Babilonia, como dice el salmo; su oración fervorosa, su anhelo de libertad, la añoranza de la patria lejana se condensan en la inolvidable escena coral de «Va pensiero sull'ali dórate».
    Aporte de Mirta

    La Hormona Ghrelin

    La Hormona Ghrelin

    Hormona ghrelin
    NUEVA YORK (The New York Times).- ¿Por qué tenemos hambre al mediodía? ¿Por qué las personas que adelgazan sufren recaídas, o las que son operadas en cirugías que atacan la obesidad logran perder peso? La respuesta parece ofrecerla un estudio publicado en The New England Journal of Medicine. Según el trabajo, una hormona llamada ghrelin , implicada en los mecanismos que provocan hambre en los seres humanos, lentifica el metabolismo y afecta la capacidad que tiene el organismo de quemar las grasas.
    Según los resultados del trabajo, los niveles de ghrelin en la sangre se disparan antes de comer y caen luego de la ingesta. Las personas que reciben inyecciones de la hormona se sienten vigorosamente hambrientas y comen un 30% más que lo habitual.
    Aquellos que han logrado perder peso y luego tratan de mantenerse producen más ghrelin que la que su organismo generaba antes de la dieta, como si sus cuerpos pidieran a gritos recuperar la grasa perdida. En contraposición, el estudio demostró que las personas con obesidad extrema que son sometidas a una operación de by-pass gástrico presentan luego cantidades menores de ghrelin, lo que podría explicar por qué su apetito declina luego de la cirugía.
    Los investigadores advirtieron que estas conclusiones no son definitivas. No sólo porque el estudio involucró solamente a 28 pacientes, sino porque sospechan que ghrelin no es la causa más relevante de la mayoría de los casos de obesidad. Segregada por células del estómago y del intestino delgado, la hormona actúa en el nivel cerebral, y es la primera sustancia estimulante del apetito que se fabrica fuera del sistema nervioso central. Por esta razón, los expertos piensan que podría ser más fácil de manipular contra el exceso de peso.
    "Será interesante observar qué ocurre si tratamos de bloquear el aumento de ghrelin", dijo el doctor David Cummings, de la Universidad de Washington, que conduce la investigación.
    La hormona fue descripta por primera vez en 1999, en un artículo publicado en Nature. Pero este estudio es el primero en medir los niveles de ghrelin en personas que hacían régimen para adelgazar o que habían sido sometidas a cirugías contra la obesidad extrema.
    Denise Grady

    martes, 4 de octubre de 2011

    La hora correcta para tomar agua

    La hora correcta para tomar agua   ****

     
                 
    ¿Sabías  que…cid:1.1010726949@web59401.mail.ac4.yahoo.com  
     
       … tomar agua en la hora  correcta maximiza su efectividad en el cuerpo  humano?    2 vasos de agua después de despertar  ayuda a activar los órganos  internos.
       
    1 vaso de agua 30 minutos antes de  comer ayuda a la digestión.
       1 vaso de agua antes de bañarse  ayuda a bajar la presión sanguínea.
       1 vaso de agua antes de  irse a dormir evita apoplejías o ataques al  corazón.

    2.1010726950@web59401.mail.ac4.yahoo.com
     
     

    viernes, 30 de septiembre de 2011

    Museo Nacional de Bellas Artes en Argentina.



    Museo Nacional de Bellas Artes en Argentina.



    VISITA VIRTUAL AL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES 
    PARA QUE DISFRUTEN LOS NIÑOS y LOS ADULTOS TAMBIÉN... ).-

    jueves, 15 de septiembre de 2011

    A los políticos y a los pañales hay que cambiarlos seguido...








    "A los políticos y a los pañales hay que cambiarlos seguido...y por las mismas razones" George Bernard Shaw ..... Si se cambiaran los pañales con la misma frecuencia que a los políticos argentinos los bebés apestarían

    POR FAVOR QUE SE VAYAN TODOS YA
     
     
     
    Art. 19 de la Declaración de Derechos Humanos, que señala: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones,  y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Declaración Universal de los Derechos Humanos;  Asamblea General de la  ONU  el  10.12.19


    MIEL

     MIEL  
    Miel OrgánicaMiel Orgánica
    Quienes Somos
    •
    El azúcar puede ser sustituida con la miel en muchos alimentos y bebidas. ya que contiene alrededor del 69% de glucosa y fructosa para que puede ser utilizado como un edulcorante.
    •
    La miel cuando se consume con agua tibia ayuda a digerir la grasa almacenada en su cuerpo. Del mismo modo miel y limón jugo y la miel y la canela ayuda a reducir peso.
    •
    La miel posee propiedades antimicrobianas.
    Podría considerársele el alimento perfecto, porque, además de su delicioso sabor, la miel tiene propiedades no sólo nutricionales sino medicinales
    Laboriosas como nadie, las abejas, además de excelentes arquitectos, podrían considerarse los mejores y más sabios alquimistas de la naturaleza. Al fin y al cabo, su invento, la miel, ha sido utilizado como alimento en todas las épocas y culturas de la humanidad, y desde siempre se han conocido sus cualidades nutritivas y medicinales.

    Los divinos y curiosos griegos encontraron en ella propiedades antisépticas, calmantes, tonificantes, diuréticas y laxantes. Incluso en la cultura egipcia formaba parte de los elementos rituales utilizados para la momificación, además de que se le incluía entre los alimentos que el difunto llevaba para no pasar hambre durante su viaje hasta el más allá.
    Miel Orgánica Multisustanciosa
    Debido a sus componentes, la miel está clasificada en el grupo de los alimentos hidrocarbonados, es decir, los que están formados por hidrógeno, carbono y oxígeno, elementos que proporcionan calorías al organismo, lo cual se traduce en energía.
    Pero la cosa no es tan sencilla como parece. En la composición de la miel participan más de 70 sustancias diferentes, de acuerdo a la variedad, que depende del tipo y la cantidad de flores libadas por las abejas, el tipo de colmena y las condiciones climáticas y regionales.

    Un 60 a 80 por ciento de la miel está compuesto por monosacáridos, azúcares simples que el organismo asimila directamente; 1,7% de sacarosa; 4,8% de dextrina; 0,2% de gomas naturales, las cuales, junto a la dextrina, impiden que la miel cristalice; 0,8% de materias nitrogenadas ­proteínas y aminoácidos, entre otras­; 2,8% de materias no azucaradas; 20% de agua ­si es mayor esta proporción, se acelera el proceso de deterioro de vitaminas y enzimas­, y 0,3% de ácidos orgánicos, entre otros, ácido cítrico, láctico, fórmico y fosfórico.

    No conforme con esto, la miel contiene minerales como el potasio (especialmente las oscuras, provenientes de bosques) y el fósforo, este último elemento importante para la metabolización de los hidratos de carbono; oligoelementos, como aluminio, cadmio, silicio, boro, titanio, plomo, níquel, cinc, litio, estaño, cromo y radio; pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, vitamina C y ácido pantoténico; enzimas tanto vegetales como animales (provenientes del polen de las flores y de las mismas abejas), que son las encargadas de facilitar que el organismo asimile fácilmente los azúcares sin causar problemas digestivos, e inhibinas, las cuales aportan su acción antibiótica y, actuando conjuntamente con los monosacáridos y la acetilcolina ­la cual, además, favorece la irrigación sanguínea­ aportan a la miel una acción curativa sobre heridas. Una de las razones por las que se debe evitar someter a la miel a altas temperaturas es que las inhibinas se destruyen por acción de la luz y el calor.

    Quizás las malas noticias son para las personas que cuidan su dieta contando calorías, porque 100 gramos de miel contienen 325 calorías; sin embargo, esto es especialmente recomendable para quienes requieren dosis adicionales de energía, como deportistas, personas que realizan actividades con altas exigencias físicas e intelectuales, niños y ancianos. Si bien la miel es asimilada perfectamente por la inmensa mayoría de las personas, pueden darse algunos casos en que se presente alguna reacción adversa, como por ejemplo aquellos que son alérgicos al polen y, por supuesto, los diabéticos.

    Más allá de su dulce sabor, del innegable placer de saborearla untada sobre un trozo de pan recién tostado o agregada como edulcorante en jugos y bebidas, por sus propiedades medicinales y cosméticas, la miel puede utilizarse de muy diversas formas.
    Sus propiedades cicatrizantes y humectantes la convierten en el ingrediente número uno de cremas y ungüentos para la piel. Diluida en leche tibia es una excelente loción que se aplica en el rostro y el cuerpo; mezclada con yema de huevo y unas gotas de aceite de almendras ­para cutis secos­ o jugo de limón ­para cutis grasos­ es una excelente mascarilla limpiadora y preventiva de las arrugas. Además, mezclada con una infusión de berros, sirve para atenuar las manchas en la piel, y combinada con glicerina y jugo de limón ayuda a aliviar irritaciones y quemaduras causadas por la insolación.

    La miel es la estrella protagónica de centenares de remedios caseros, recetados para aliviar y prevenir toda clase de males, desde artritis y fiebre hasta un excesivo deseo sexual.

    En caso de irritación en la garganta ­producida bien sea por gripe, inflamación o lesión­ o ulceraciones en la boca, se recomienda hacer gargarismos con una cucharada de miel diluida en medio vaso de agua tibia. Igualmente, en casos de tos, gracias a los monosacáridos, la miel tiene un efecto expectorante y antitusígeno.
    Por su parte, a las personas que sufren de úlcera gástrica se les aconseja tomar una cucharadita de miel pura en las mañanas, dejándola diluir bien en la boca antes de tragarla; luego, debe esperarse al menos una hora antes de ingerir cualquier otra cosa.
    La combinación de miel y jugo de limón también se recomienda para casos de fiebre, tomándose varias cucharaditas durante el día.

    Su consumo tiene efectos positivos a nivel del corazón, ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario. Igualmente, por ser rica en minerales y oligoelementos, influye sobre las enfermedades reumáticas; estimula el metabolismo hepático, por lo cual tiene un efecto desintoxicante en todo el organismo, y es un extraordinario reconstituyente.

    Comer Alimentos: ¿ácidos o alcalinos?

    Alimentos: ¿ácidos o alcalinos?
    .
    1
    Subtítulos
    La dieta en equilibrio ácido-base
    La macrobiótica y el equilibrio Yin-Yang
    Es importante consumir por lo menos los alimentos alcalinos que producen el 60% en nuestra dieta, para mantener la salud.
    Muchos alimentos alcalinos están producidos por la naturaleza, pero los alimentos procesados fabricados son sobre todo generadores de ácido.
    Necesitamos un montón de frutas frescas y vehículos (que produzcan alcalinos) para balancear lo necesario de las proteínas (que son generadoras de ácido). Y necesitamos evitar los alimentos procesados, azucarados o de carbohidratos simples, no sólo porque son generadores de ácido sino que también porque levantan el nivel de azúcar en sangre demasiado rápidamente (alto índice glicemico); pueden ser tóxicos también.

    Observe que un ácido alimenticio o una tendencia de la formación alcalina en el cuerpo no tiene nada ver con el pH real del alimento en sí mismo. Por ejemplo, los limones son muy ácidos, no obstante los productos finales que ellos producen después de que la digestión y la asimilación se realizan, son muy alcalinas así que los limones son formadores de alcalinos en el cuerpo. Asimismo, la carne probará ser alcalina antes de la digestión pero con ella se dejan residuos ácidos en el cuerpo así pues, como casi todos los productos animales, la carne se clasifica como generador de ácido.
    El conocimiento de los valores de pH de los alimentos y de las bebidas comunes que influencian el cuerpo pH es útil. Idealmente, los alimentos y las bebidas consumidos deben ser 75% alcalinos y 25% ácidos. Una vez más no muchos de nosotros alcanzan tal perfección dietética sobre una base diaria. La tecnología actual en base a propósitos de BioAlkalizer determina que la naturaleza de asociaciones fuera de la sobrecarga ácida del cuerpo, puede incluirse y balancearse con seguridad. Usted tiene que tomar decisiones sabias y de manera calma, ser responsable y estar informado sobre la salud de su cuerpo.
    Ácido que forman los alimentos
    Una cosa importante a tener presente es que el ácido que componen los alimentos son alimentos importantes. Proporcionan a las vitaminas, a los minerales, a las proteínas, a las grasas y a la fibra. Una dieta no esta completa sin ellos. Sin embargo, si este ácido que compone los alimentos es mayor que el 20% de la dieta (y en la mayoría de los norteamericanos compone casi el 90% de la dieta) entonces mientras más envejecemos, el cuerpo llega a ser menos eficiente, las células del cuerpo llegan a ser más y más ácidas.
    Lo que debería hacer es agregar alimentos alcalinos a su dieta, de los mencionados debajo, y seguir los consejos para alcalinizar su organismo.
    Alimentos ácidos:
    Aunque no lo parezca a primera vista, según los sinergistas los siguientes alimentos producen ácidos en nuestro organismo:
    • Azúcar.
    • Café.
    • Pescado.
    • Aceitunas.
    • Fideos.
    • Huevos.
    • Alcohol.
    • Leche de vaca
    Alimentos alcalinos:
    Los siguientes productos son considerados alcalinizantes:
    • Verduras frescas.
    • Coco.
    • Jarabe de arce.
    • Miel.
    • Pasas.
    • Derivados de soya.
    • Repollo (especialmente su jugo)
    Para mantener el balance entre ácidos y alcalinos, los sinergistas recomiendan mezclar:
    • Manzanas y semillas de ayote (pepas de calabaza).
    • Cerveza y semillas de ayote.
    • Pan y ajo.
    • Queso y mostaza.
    • Chocolate y peras.
    También recomiendan los sinergistas:
    • Leche de vaca y nuez moscada
    • Vino y avellanas.
    • Curry y almendras.
    • Naranjas y semillas de girasol.
    • Fresas y mango.
    Alcalinizar alimentos
    El Dr. Samuel Sack hizo un aporte interesante al tema del equilibrio ácido-básico, desarrollando una técnica de remojo de alimentos ácidos en soluciones alcalinas como caldo de repollo blanco o agua bicarbonatada.
    Caldo de repollo blanco (CR) Se hierve una hoja de repollo blanco o verde claro, nunca colorado, en un litro de agua (CR)
    Agua Bicarbonatada (AB) diluir media cucharadita de bicarbonato de sodio en un litro de agua.
    Nunca usar recipientes de aluminio.

    El sistema del Dr. Sack, se basa en las propiedades alcalinizantes y neutralizantes de ácidos comprobadas en el repollo blanco crudo y en el agua de su cocción. Al hervir, esta hortaliza libera álcalis que pasan al agua y el proceso de neutralización de los alimentos sumergidos en ella se realiza en forma directa.
    El remojo de los alimentos en caldo de repollo:
    • no altera la calidad ni el sabor
    • facilita la asimilación y transformación en el organismo
    • influye positivamente en el equilibrio ácido-básico
    • es muy útil para realizar la transición de una dieta "normal" a una dieta “alcalinizante”
    Infusiones: Utilizar en su confección CR en lugar de agua.
    Leche: Hervir 15' con una hoja de repollo blanco.
    Manteca: Remojar el pan de manteca troceado durante 72 horas en CR o AB, cambiando el líquido cada 24 hs.
    Ricota: Remojar en CR o AB durante una hora.
    Quesos duros: Remojar tajadas de 4 cm en CR o AB durante 6 horas.
    Dulce de batata: Remojar tajadas de 4 cm en CR durante 3 horas.
    Dulce de membrillo: Hervir 15' en CR.
    Frutas desecadas y aceitunas: Remojar 6 horas en CR o AB.
    Semillas: Remojar sin cáscara 6 horas en CR o AB.
    Chocolate: Remojar de 1 a 6 horas según el espesor.
    Legumbres secas: Remojar 6 horas en CR o AB, enjuagar y cocinar en agua natural.
    Verduras: En caso de acelga o espinaca, cocinar en CR ó en agua con una hoja de repollo, ó remojar 3 horas en AB y cocinar en agua natural.
    Papas o batata: Cocinar en CR ó agua con una hoja de repollo. Para freír, remojar una hora en CR o AB. Para el horno, remojar 3 horas en CR o AB.
    Cereales y pastas: Cocinar en CR.
    Huevos: Remojar con cáscara una hora en CR o AB.
    Aceites refinados: Colocar una cucharadita de bicarbonato de sodio en la botella, agitar bien y dejar luego 24 horas en reposo. El bicarbonato neutraliza los vestigios de ácidos y solventes utilizados en la industrialización, formándose en el fondo de la botella un sedimento (la reacción del bicarbonato sobre los ácidos) que no debe ser utilizada

    El Dr. Sack sugería usar agua de repollo o incorporar una hojita de repollo en la preparación de salsas, cocción de pastas, huevos, legumbres y verduras (sobre todo acelga, espinaca y remolacha), así como en el remojo de legumbres, frutas secas y carnes. También recomendaba agregar apenas una hojita de repollo crudo a las ensaladas (en exceso produce gases), y desaconsejaba el consumo del repollo hervido.
    La dieta en equilibrio ácido-base
    El Dr. Ragnar Berg, médico sueco, pionero en la investigación de la alimentación alcalinizante- sugería que un 85% de la dieta debe estar compuesta de elementos ricos en bases, de los cuales una proporción debe estar en estado crudo y sólo un 15% debería estar reservado a los alimentos acidificantes. Berg sostenía que la mejor terapia era la de jugos frescos de frutas y verduras.
    • Comenzar a mejorar la calidad de la nutrición es comenzar a mejorar la calidad de vida. Ser conscientes de qué y cómo comemos.
    • Prestar atención al equilibrio ácido-básico del organismo permite eliminar una gran cantidad de síntomas, muchos de los cuales a veces se los considera normales por hábito.
    • Conocer los alimentos acidificantes y alcalinizantes, para comenzar a modificar la ingesta diaria. El cambio debe ser gradual, inicialmente dos partes de alcalinizantes por cada parte de acidificantes, hasta llegar al equilibrio 4 a 1, hasta lograr el hábito de consumir los alimentos en equilibrio ácido-alcalino.
    • Adecuar la alimentación a la realidad orgánica, social, laboral y a la época del año
    • El exceso de alimento causa acidificación, es necesario nutrir el cuerpo con moderación para saciar las necesidades básicas.
    • Consumir frutas (de estación y bien maduras) y verduras (crudas, cocinadas al vapor o consumidas en el agua de cocción). Preferentemente consumir frutas y verduras de cultivo natural y productos orgánicos.
    • Incorporar cereales menos acidificantes (arroz integral yamaní, trigo sarraceno, maíz) o alcalinizantes (mijo o cebada) y legumbres (porotos, lentejas, arvejas, garbanzos, soja, arveja) previamente remojadas con un trozo de alga kombu o una hoja de repollo blanco o laurel.
    • Preferir las frutas secas: almendras, dátiles, pasas de uva y castañas.
    • Endulzar con miel de arroz o de cebada, miel de abejas
    • El jugo de limón es un producto empleado, para alcalinizar el organismo. Se puede añadir a un caldo vegetal de cebolla y apio, resultando una combinación desintoxicante y alcalinizante que se toma antes de comer y cenar.
    • El ayuno bebiendo jugos de frutas (aporte exclusivo de bases o alcalinos), facilita el proceso de purificación de residuos ácidos y permite sentir sensación de alivio en el organismo.
    La macrobiótica y el equilibrio Yin-Yang
    La macrobiótica considera YANG al elemento alcalino y YIN al elemento ácido, para conservar la buena salud debe mantenerse el equilibrio yin-yang, ó ácido-base.
    Algunos alimentos alcalinizantes en la dieta macrobiótica son: miso (pasta de soja fermentada), el sésamo, la raíz de bardana, las algas, el poroto aduki (protege la función renal), el té de banchá, la raíz de loto, y las ciruelas umeboshi.
    Algunos alimentos ordenados según el criterio macrobiótico en cuento al valor decreciente del elemento Yang (de más alcalino a menos alcalino) .

    • Cereales: trigo sarraceno, mijo, centeno, trigo integral, arroz yamaní, cebada, maíz.
    • Frutas: manzana, frutilla, castaña, cereza, aceituna, durazno, avellana, maní, almendra, pera, melón, dátil, higo, banana, cítricos, piña.
    • Verduras: diente de león, ortiga, zanahoria, coliflor, zapallo, perejil, cebolla, nabo, achicoria, lechuga, repollo, remolacha, lenteja, guisante, ajo, hongo, pepino, espinaca, espárrago, tomate, arveja .
    • Aceites: de sésamo, de maíz, girasol, oliva, soja.
    • Bebidas: té ginseng, ban-cha, zumo de frutas.
    • Fuente http://www.alimentacion-sana.com.ar/Portal%20nuevo/actualizaciones/alcalinos.htm