martes, 28 de febrero de 2012

Los efectos curativos de la semilla de linaza o lino molida.

del Sitio Web BotigaSalud
 
En los últimos años se ha publicado una gran cantidad de información acerca de los efectos curativos de la semilla de linaza molida.
 
Los investigadores del INSTITUTO CIENTÍFICO PARA EL ESTUDIO DE LA LINAZA DE CANADÁ y de los estados unidos, han enfocado su atención en el rol de ésta semilla en la prevención y curación de numerosas enfermedades degenerativas.

Las investigaciones y la experiencia clínica han demostrado que el consumo en forma regular de semilla de linaza, previene o cura las siguientes
enfermedades:
 
  1. CÁNCER:
    de mama, de próstata, de colon, de pulmón, etc., etc., la semilla de linaza contiene 27 componentes anti-cancerígenos, uno de éstos agentes es la LIGNINA, la semilla de linaza contiene 100 veces más que los mejores granos integrales. Ningún otro vegetal conocido hasta ahora igual a estas propiedades. Es un protector en contra de la formación de tumores. Desaparece los tumores si ya existen. Sólo en el cáncer se recomienda combinar semilla de linaza molida con queso cottage bajo en calorías.

     
  2. SISTEMA DIGESTIVO:
    Previene o cura el cáncer de colon. Ideal para gastritis, estreñimiento, acidez estomacal. Lubrica y regenera la flora intestinal. Expulsión de gases gástricos. Es un laxante por excelencia. Previene de divertículos en las paredes del intestino. Elimina toxinas y contaminantes. La linaza contiene en grandes cantidades de los dos tipos de fibras dietéticas soluble e insoluble. Contiene más fibra que ningún grano.

     
  3. SISTEMA NERVIOSO:
    Es un tratamiento para la presión. Las personas que consumen linaza sienten una gran disminución de la tensión nerviosa y un sentimiento de calma. Ideal para personas que trabajan bajo presión. Mejora las funciones mentales de los ancianos, mejora los problemas de conducta (esquizofrenia). La linaza es una dosis de energía para tu cerebro, porque contiene los nutrientes que producen más neurotransmisores (reanimaciones naturales).

     
  4. SISTEMA INMUNOLÓGICO:
    La linaza alivia alergias, es muy efectiva para el lupus. La semilla de linaza, por contener los aceites esenciales Omega 3, 6, 9 y un gran contenido de nutrientes que requerimos constantemente, hace que nuestro organismo se enferme menos, por ofrecer una gran resistencia a las enfermedades. Contiene grandes cantidades de rejuvenecedor, pues retiene el envejecimiento. La linaza es útil para el tratamiento de la anemia.

     
  5. SISTEMA CARDIOVASCULAR:
    Es ideal para acabar con la Arteriosclerosis, elimina el colesterol adherido en las arterias, esclerosis múltiple, trombosis coronaria, alta presión arterial, arritmia cardiaca, asma, incrementa las plaquetas en la sangre. Previene a formación de coágulos sanguíneos. Es excelente para regular el colesterol malo. El uso regular de linaza disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Una de las características ÚNICAS de la linaza es que contiene una sustancia llamada prostaglandin, la cual regula la presión de la sangre y la función arterial y juega un importante papel en el metabolismo del calcio y energía.

El Dr. J. H. Vane, ganó el premio Nobel de medicina en 1962 por descubrir el metabolismo de los aceites esenciales Omega 3 y 6 en la prevención de problemas cardíacos.
 
  1. ENFERMEDADES INFLAMATORIAS:
    El consumo de linaza disminuye las condiciones inflamatorias de todo tipo. Se refiere a todas aquellas enfermedades terminadas en “TITIS”, tales como: gastritis, hepatitis, artritis, colitis, amigdalitis, meningitis, etc.

     
  2. RETENCIÓN DE LÍQUIDOS:
    El consumo regular de linaza ayuda a los riñones a excretar agua y sodio. La retención de agua (Edema) compaña siempre a la inflamación de tobillos, alguna forma de obesidad, síndrome pre-menstrual, todas las etapas del cáncer y las enfermedades cardio-vasculares.

     
  3. SISTEMA SEXUAL:
    Algunos médicos han encontrado que el aceite contenido en la linaza es el afrodisíaco natural. La causa física más común e impotencia y frigidez física se debe a un bloqueo de la circulación sanguínea en las arterias de la pelvis. La solución es limpiar las arterias en general, lo cual se puede lograr con el consumo de linaza. Corrige algunos casos de esterilidad y peligro de aborto. Se recomienda el consumo de linaza durante el embarazo para que éste sea menos problemático y el niño nazca saludable. Aminora notablemente los bochornos de la menopausia.

     
  4. CONDICIONES DE LA PIEL Y CABELLO:
    Con el consumo regular de semillas de linaza usted notará cómo su piel se vuelve más suave y terciopelada, es útil para la piel seca y piel sensible a los rayos del sol. Es ideal para problemas en la piel, tales como: soriasis y eczema. Se recomienda también como mascarilla facial para una limpieza profunda del cutis. Acaba con el paño, manchas, acné, espinillas, etc. Es excelente para la calvicie. Esta es una Buena noticia para quienes sufren de calvicie. También es útil en el tratamiento de la caspa. Úsala como jalea para fijar y NUTRIR tu cabello, ya no uses vaselina que dañan tu cuero cabelludo y tu cabello.

     
  5. DIABETES:
    El consumo regular de linaza favorece el control de los niveles de azúcar en la sangre. Ésta es una excelente noticia para los insulina-dependientes.

     
  6. VITALIDAD FÍSICA:
    Uno de los más notables signos de mejoramiento debido al consumo de linaza es el incremento progresivo en la vitalidad en la energía. La linaza aumenta el coeficiente metabólico, y la eficacia en la producción de energía celular. Los músculos se recuperan de la fatiga del ejercicio.


MODO DE EMPLEO
Dos cucharadas soperas por día, las pulverizan, en el procesador, se mezcla en una taza de agua tibia, en un vaso de jugo de fruta, o bien sobre la fruta, o yogurt.
 
La pueden tomar personas de todas las edades (niños, adolescentes y ancianos). Inclusive mujeres embarazadas a probar se ha dicho.

sábado, 18 de febrero de 2012

gran cantidad de información acerca de los efectos curativos de la semilla de linaza molida.


 
 
del Sitio Web BotigaSalud
 
En los últimos años se ha publicado una gran cantidad de información acerca de los efectos curativos de la semilla de linaza molida.
 
Los investigadores del INSTITUTO CIENTÍFICO PARA EL ESTUDIO DE LA LINAZA DE CANADÁ y de los estados unidos, han enfocado su atención en el rol de ésta semilla en la prevención y curación de numerosas enfermedades degenerativas.

Las investigaciones y la experiencia clínica han demostrado que el consumo en forma regular de semilla de linaza, previene o cura las siguientes
enfermedades:
 
  1. CÁNCER:
    de mama, de próstata, de colon, de pulmón, etc., etc., la semilla de linaza contiene 27 componentes anti-cancerígenos, uno de éstos agentes es la LIGNINA, la semilla de linaza contiene 100 veces más que los mejores granos integrales. Ningún otro vegetal conocido hasta ahora igual a estas propiedades. Es un protector en contra de la formación de tumores. Desaparece los tumores si ya existen. Sólo en el cáncer se recomienda combinar semilla de linaza molida con queso cottage bajo en calorías.

     
  2. SISTEMA DIGESTIVO:
    Previene o cura el cáncer de colon. Ideal para gastritis, estreñimiento, acidez estomacal. Lubrica y regenera la flora intestinal. Expulsión de gases gástricos. Es un laxante por excelencia. Previene de divertículos en las paredes del intestino. Elimina toxinas y contaminantes. La linaza contiene en grandes cantidades de los dos tipos de fibras dietéticas soluble e insoluble. Contiene más fibra que ningún grano.

     
  3. SISTEMA NERVIOSO:
    Es un tratamiento para la presión. Las personas que consumen linaza sienten una gran disminución de la tensión nerviosa y un sentimiento de calma. Ideal para personas que trabajan bajo presión. Mejora las funciones mentales de los ancianos, mejora los problemas de conducta (esquizofrenia). La linaza es una dosis de energía para tu cerebro, porque contiene los nutrientes que producen más neurotransmisores (reanimaciones naturales).

     
  4. SISTEMA INMUNOLÓGICO:
    La linaza alivia alergias, es muy efectiva para el lupus. La semilla de linaza, por contener los aceites esenciales Omega 3, 6, 9 y un gran contenido de nutrientes que requerimos constantemente, hace que nuestro organismo se enferme menos, por ofrecer una gran resistencia a las enfermedades. Contiene grandes cantidades de rejuvenecedor, pues retiene el envejecimiento. La linaza es útil para el tratamiento de la anemia.

     
  5. SISTEMA CARDIOVASCULAR:
    Es ideal para acabar con la Arteriosclerosis, elimina el colesterol adherido en las arterias, esclerosis múltiple, trombosis coronaria, alta presión arterial, arritmia cardiaca, asma, incrementa las plaquetas en la sangre. Previene a formación de coágulos sanguíneos. Es excelente para regular el colesterol malo. El uso regular de linaza disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Una de las características ÚNICAS de la linaza es que contiene una sustancia llamada prostaglandin, la cual regula la presión de la sangre y la función arterial y juega un importante papel en el metabolismo del calcio y energía.

El Dr. J. H. Vane, ganó el premio Nobel de medicina en 1962 por descubrir el metabolismo de los aceites esenciales Omega 3 y 6 en la prevención de problemas cardíacos.
 
  1. ENFERMEDADES INFLAMATORIAS:
    El consumo de linaza disminuye las condiciones inflamatorias de todo tipo. Se refiere a todas aquellas enfermedades terminadas en “TITIS”, tales como: gastritis, hepatitis, artritis, colitis, amigdalitis, meningitis, etc.

     
  2. RETENCIÓN DE LÍQUIDOS:
    El consumo regular de linaza ayuda a los riñones a excretar agua y sodio. La retención de agua (Edema) compaña siempre a la inflamación de tobillos, alguna forma de obesidad, síndrome pre-menstrual, todas las etapas del cáncer y las enfermedades cardio-vasculares.

     
  3. SISTEMA SEXUAL:
    Algunos médicos han encontrado que el aceite contenido en la linaza es el afrodisíaco natural. La causa física más común e impotencia y frigidez física se debe a un bloqueo de la circulación sanguínea en las arterias de la pelvis. La solución es limpiar las arterias en general, lo cual se puede lograr con el consumo de linaza. Corrige algunos casos de esterilidad y peligro de aborto. Se recomienda el consumo de linaza durante el embarazo para que éste sea menos problemático y el niño nazca saludable. Aminora notablemente los bochornos de la menopausia.

     
  4. CONDICIONES DE LA PIEL Y CABELLO:
    Con el consumo regular de semillas de linaza usted notará cómo su piel se vuelve más suave y terciopelada, es útil para la piel seca y piel sensible a los rayos del sol. Es ideal para problemas en la piel, tales como: soriasis y eczema. Se recomienda también como mascarilla facial para una limpieza profunda del cutis. Acaba con el paño, manchas, acné, espinillas, etc. Es excelente para la calvicie. Esta es una Buena noticia para quienes sufren de calvicie. También es útil en el tratamiento de la caspa. Úsala como jalea para fijar y NUTRIR tu cabello, ya no uses vaselina que dañan tu cuero cabelludo y tu cabello.

     
  5. DIABETES:
    El consumo regular de linaza favorece el control de los niveles de azúcar en la sangre. Ésta es una excelente noticia para los insulina-dependientes.

     
  6. VITALIDAD FÍSICA:
    Uno de los más notables signos de mejoramiento debido al consumo de linaza es el incremento progresivo en la vitalidad en la energía. La linaza aumenta el coeficiente metabólico, y la eficacia en la producción de energía celular. Los músculos se recuperan de la fatiga del ejercicio.


MODO DE EMPLEO
Dos cucharadas soperas por día, las pulverizan, en el procesador, se mezcla en una taza de agua tibia, en un vaso de jugo de fruta, o bien sobre la fruta, o yogurt.
 
La pueden tomar personas de todas las edades (niños, adolescentes y ancianos). Inclusive mujeres embarazadas a probar se ha dicho.
 
 

sábado, 11 de febrero de 2012

LIBERTADOR DON JOSE DE SAN MARTIN





LIBERTADOR DON JOSE DE SAN MARTIN

Don José de San Martín
(01) Introducción
(02) San Martin y Rosas
(03) San Martin y los caudillos federales
(04) San Martin y la masonería
(05) Fuentes
(04) Artículos relacionados.
( Escuachar el Himno a San Martín )

"Cuando la Patria esta en peligro todo es lícito, menos dejarla perecer".

(José de San Martín)

"...Para defender la causa de la Patria no hace falta otra cosa que orgullo nacional..."

(José de San Martín)

“La guerra la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar. Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que trabajan nuestras mujeres, y sino andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, que lo demás no importa nada”
(José de San Martín en La campaña Libertadora).

“Unámonos, paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan: divididos seremos esclavos; unidos, estoy seguro de que los batiremos; hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra de honor. Mi sable no saldrá jamás de la vaina por opiniones políticas; usted es un patriota y yo espero que hará en beneficio de nuestra independencia todo género de sacrificios…”
(Carta del Gral. San Martín a Estanislao López - 1819).

"La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, no le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene. La tropa debe ser tanto más virtuosa y honesta cuanto es creada para conservar el orden , afianzar el poder de las leyes y dar fuerza al gobierno para ejecutarlas y hacerse respetar de los malvados que serían más insolentes con el mal ejemplo de los militares. La patria no es abrigadora de crímenes".
(José de San Martin)

"Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestro disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieren atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria. (Carta se San Martín a José Gervasio de Artigas - Capdevilla, Arturo."El pensamiento vivo de San Martín. Bs.As. Edit.Losada 1957)

El Libertador San Martín empleó el término “gaucho” en dos comunicados para referirse a valientes fuerzas patriotas, pero la élite ilustrada porteña, sin embargo, lo suplantó por la expresión “patriotas campesinos” cuando los mensajes se publicaron en la Gaceta ministerial oficial (Cfr. Pérez Amuchástegui, A. J., Mentalidades Argentinas, Eudeba, Bs. As. 1970; Rojas, Ricardo, El Santo de la Espada, Losada, Bs. As. 1950, pág. 165).


SAN MARTIN Y ROSAS (Por Jorge Sulé)

Rosas inicia su segundo gobierno el 13 e abril de 1835 con una mayor recepción popular que la expresada en el primero.

La Suma del Poder Público no significaba la anulación del poder judicial. Este siguió funcionando y las causas se canalizaban y terminaban en ese poder. Rosas no podía, ni físicamente ni operativamente, estar en todas las demandas de todo el país. Sí dictó algunas sentencias en materia de delitos políticos o conexos, lo que hoy se llamaría por aplicación de la ley marcial, en la actualidad también en la órbita del poder Ejecutivo; algunos delitos comunes donde sobraba la instrucción del sumario como ciertos homicidios convictos y confesos; robos tomados “in fraganti” y en causas que hoy llamaríamos federales y no correspondían a los tribunales provinciales como el sumario y la sentencia a los asesinaos de Quiroga, arrestados en Córdoba, o la condena de Camila O´Gorman y el cura Uladislao Gutiérrez, arrestados en Entre Ríos, creando así el fuero Federal que perdura en nuestros días. Tampoco dejó de funcionar la Legislatura dictando las leyes correspondientes. No son muchos los casos en que el gobernador, en el uso legal de la Suma de los Poderes, dictó algunas leyes también en casos de urgencia o encontrándose en receso la Junta de Representantes; aunque dichas leyes después se sometieron a consideración del Poder Legislativo.

En la actualidad se dice que existe la división de los tres poderes: sabemos muy bien que la interferencia del Poder Ejecutivo en la Justicia ha sido permanente y hasta la Suprema Corte de Justicia con frecuencia ha sido nombrada a dedo. En cuanto a las leyes, después de Rosas, el Poder Ejecutivo nunca se cansó de mandar proyectos de ley a la legislatura que las mayorías políticas accidentales las sancionaban, algunas sin mayor examen y otras con modificaciones no sustanciales. Rosas hubiese podido mantener la apariencia de un “equilibrio o división de poderes” e influir secreta y eficazmente en la legislación y en la justicia como lo hicieron todos los sucesores constitucionales, pero no era su estilo. No caminó por el andarivel de la hipocresía.

Por otra parte, Rosas tenía un respeto sagrado por las leyes y si había de gobernar como dictador quiso que el pronunciamiento electoral y la Ley que le confirió la Suma del Poder lo establecieran precisa y terminantemente.

Los empleados públicos eran en su mayoría unitarios; los más comprometidos fueron separados, a los demás se los obligó a llevar la divisa punzó y prestar juramento de fidelidad a la “Santa Causa”. Manera de obligarlos por vergüenza o por miedo.

En el ejército también hubo “purgas”. Separó a los Jefes y oficiales más comprometidos con el partido unitario y a otros les hizo presentar juramento de fidelidad y llevar la divisa punzó. Las cesantías llegaron a la Iglesia, Rosas pidió y obtuvo del Obispo Medrano la separación de algunos curas de cuatro parroquias y sacerdotes de la Curia que se habían pronunciado por el partido unitario. Muy pronto se iniciaron procedimientos para arrestar y enjuiciar a los asesinos de Quiroga. (Los hermanos Reynafé habían huido en distintas direcciones).

San Martín, al tanto de los acontecimientos que se desarrollaban en su Patria, le escribió a Guido otra carta el día 17 de diciembre de 1835, en la que le dijo:

“Grand Bourg cerca de París, 17 de diciembre de 1835

“Señor Don Tomás Guido:

“Mi querido amigo…hace cerca de dos años escribí a Ud. que yo no encontraba otro arbitrio para cortar los males que por tanto tiempo han afligido a nuestra desgraciada tierra que el establecimiento de un Gobierno fuerte o más claro Absoluto, que enseñase a nuestros compatriotas a obedecer…25 años en busca de una libertad que no sólo no ha existido sino que en este largo período, la opresión, la inseguridad individual, destrucción de fortunas, desenfreno, venalidad, corrupción y guerra civil ha sido el fruto que la Patria ha recogido después de tantos sacrificios. Ya era tiempo de poner término a males de tal tamaño y para conseguir tan loable objetivo yo miro como bueno y legal todo gobierno que establezca el orden de un modo sólido y estable, y no dudo que su opinión y las de todos los hombres que amen a su país pensarán como yo…”


Los conceptos de San Martín guardan una correspondencia total con los acontecimientos que se están sucediendo en el país. En la conciencia del Libertador ya se ha aposentado sin conocerlo, la recia figura del Dictador.

En carta a Molina del 27 de abril de 1836 dice sin dudar “…veo con el mayor placer la marcha uniforme y tranquila que sigue nuestro pais: ella sólo puede cicatrizar las profundas heridas que han dejado la anarquía, consecuencia de la ambición de cuatro malvados…”.

San Martín, después de casi dos años del 2° Gobierno de Rosas vuelve a expresar su pensamiento despojado de todo liberalismo, si es que alguna vez lo tuvo, y le manifestó a Guido en carta del 26 de octubre lo siguiente, “…veo con placer la marcha que sigue nuestra patria, desengañémonos, nuestros países no pueden (a lo menos por muchos años) regirse de otro modo que por gobiernos vigorosos…”.

Ese mismo día eran fusilados en la Plaza del Fuerte los hermanos Reynafé, Santos Pérez y algunos soldados de la partida que asesinó a Quiroga.

En la misma Plaza del Fuerte los cuerpos de los Reynafé y Santos Pérez fueron colgados de una horca para que fueran exhibidos al público.

A raíz del bloqueo francés declarado por la flota militar francesa en 1838, San Martín, por iniciativa propia, inicio el 5 de agosto de 1838 la correspondencia personal con Rosas, expresándole su adhesión y ofreciéndose. Así comenzó un intercambio epistolar que no se interrumpió hasta la muerte del libertador.

No es nuestro objetivo analizar las cartas de San Martín a Rosas. Solo exhumaremos algunas de ellas; su conocimiento será más que suficiente para demostrar el total respaldo de San Martín a Juan Manuel de Rosas.

No obstante, no podremos sustraernos a ciertas frases de San Martín en su correspondencia con Rosas porque remarcan la recta elucidación de los hechos, muchas veces desconocidos o tergiversados en nuestra historia.

En la segunda carta que le escribió a Rosas, el 10 de junio de 1839, informado del ataque militar de Francia al que se habían unido los unitarios que estaban en Montevideo, le dice “...Esta conducta (la agresión francesa) puede atribuirse a un orgullo nacional, cuando puede ejercerse impunemente contra un estado débil...pero lo que no puedo concebir es el que haya americanos que por un indigno espiritu de partido se unan al extranjero para humillar a su patria y reducirla a una condicion peor que la que sufriamos en tiempos de la dominación española: una tal felonia ni el sepulcro la puede hacer desaparecer...”

Los ceroferarios que custodian el Panteón de nuestra Historia Liberal Oficial han sabido escamotear estos conceptos, porque de lo contrario, algunas estatuas no hubieran entrado al recinto, por lo menos con las dimensiones que les han sido otorgadas.

A las dos cartas mencionadas, le siguen la del 30 de octubre dirigida a Arana, para conocimiento de Rosas, en la que desiste de su designación de Embajador en Perú; la del 30 de junio de 1845; la del 2 de noviembre de 1848; la del 29 de noviembre de 1849 y la del 6 de mayo de 1850, tres meses antes de su fallecimiento. Pero como dijimos, no es nuestro propósito analizar todo ese epistolario.

(Ver
Rosas y San Martín - Su relación)


SAN MARTIN Y LOS CAUDILLOS FEDERALES (Por Jorge Sulé)

Las jornadas de la preparación independista y el desarrollo espectacular que le demandó su épico esfuerzo del cruce cordillerano y las grandes llamaradas de Chacabuco y Maipú, que consolidaron la independencia de Chile y lo catapultarán hacia el Perú, no evitaron que el Libertador siguiera mirando con honda preocupación las vicisitudes políticas internas de su país.

Por esas épocas, y en un principio, creyó que la causa del espectáculo anárquico que ofrecían las “desunidas Provincias del Plata”, como él las llamara alguna vez, era el proclamado federalismo que exigían las provincias al centralismo porteño y que esa obstinación conduciría a la disolución nacional.

Pero poco a poco fue corrigiendo su punto de mira político. Con su apreciación pragmática y realista, que iba surgiendo de su aprendizaje de las distintas realidades de las tierras americanas, observó que los caudillos provinciales, no obstante sus localismos, no eran centrífugos, por el contrario, aspiraban a la unidad: las autonomías que exigían las hacían en nombre de la Nación a la que se sentían indisolublemente unidas y ligadas.

Su fino olfato político lo convenció que el desenlace de la guerra de la emancipación lo podían concluir favorablemente en la medida que se “gestara una alianza igualitaria entre Buenos Aires y los conductores provinciales”.

Los caudillos entendieron. El centralismo porteño no.

“El centralismo faccioso directorial-unitario, malograba esa posibilidad y posponía la prosecución bélica en aras de su propio sostenimiento político”. Efectivamente: el gobierno había iniciado gestiones en Brasil que estimularían las propias ambiciones territoriales lusitanas: su expansión hacia la Banda Oriental.

Este desatino antinacional de resignar territorios a favor de Brasil, perseguían, entre otras cosas, el deleznable propósito de sacarse de encima al caudillo argentino oriental José. G. Artigas de decisiva influencia en la Banda Oriental y el litoral argentino.

El resultado de estas gestiones fue la invasión de Brasil a la Banda Oriental, conducidas las tropas brasileñas por el general Lecor, con la consiguiente neutralización de Artigas y nuestra mutilación territorial.

Los caudillos del litoral, por ésta y otras razones (los intentos monárquicos gestionados en Europa), resolvieron enfrentar al gobierno porteño. Este llamó a San Martín para que con sus efectivos lo protegiera del envión caudillesco.

Pero San Martín –quizás ya advertido de la verdadera significación de los antagonismos - se negó a concurrir argumentando la prioridad emancipadora sobre cualquier otra cuestión.

En los hechos, les dejó las manos libres a Estanislao López y Francisco Ramírez para que le propinaran una “paliza” a Rondeau, lo que sucedió en la batalla de Cepeda (1820), cayendo así el régimen directorial-unitario que estaba en colusión vergonzosa con Brasil.

No se trata por lo tanto de un simple enfrentamiento entre directoriales y montoneros, ya que estos últimos aparecían luchando por la integridad del patrimonio territorial y los primeros, por razones de subalternas políticas, aparecían con una frivolidad espeluznante desprendiéndose de extensiones inmensas de territorio, regalando con dispendiosa prodigalidad a la corte de Don Pedro del Imperio del Brasil una porción importante de nuestra heredad hispánica.

Para San Martín, la emancipación de la América Española conllevaba inevitable y necesariamente la conservación de su patrimonio territorial y, si fuera posible, su unidad e integración en grandes bloques: esa era su idea-fuerza.

Las formas políticas organizativas deberían corresponderse con esa idea fuerza.

En otras palabras, para San Martín primero estaba su idea fuerza y luego las formas organizacionales que se adaptaren mejor a su prioridad, formas que asegurasen la independencia de España y de cualquier otra nación extranjera y la integridad territorial.

He aquí el silogismo axiológico de San Martín. Esta axiología lo fue acercando a los caudillos, ya que advirtió que en el aferramiento a la tierra que demostraban y el repudio a toda connivencia extranjera y europeizante que expresaban, estaba ínsito su propio ideario, por lo que el acercamiento fue mutuo.

Ambos eran contrarios a la conquista portuguesa sobre territorios rioplatenses y a la instauración monárquica borbónica en el país. San Martín no transigió con ninguna de las ramas de los Borbones, ni la española ni la francesa gestada en las tramitaciones oficiales. Tampoco aceptó dar ventajas a los Braganza mezclándolos en los pleitos internos del país....su visión de los problemas nacionales tenía notorias afinidades con los caudillos; enfrentaban los mismos enemigos y la misma sinuosidad de una política enfeudada a extraños intereses.

Y aunque no se expidiera explícitamente por el federalismo (que lo vio al principio como riesgoso), tuvo una ostensible inclinación personal hacia los jefes federales. Por otra parte, fueron ellos los que le demostraron adhesión y lealtad ante el silencio y la hostilidad que recibió San Martín del gobierno unitario de Buenos Aires.

La correspondencia que tiene con los caudillos y gobernadores federales Guemes,
Artigas, Aráoz, Estanislao López, Bustos, Heredia, Ibarra y Facundo Quiroga es harto significativa, amén del sostén en hombres y vituallas que procedían invariablemente de las provincias mientras le eran negados por Buenos Aires.

Esta vinculación “teóricamente entraña el conocimiento del régimen federal; pero políticamente eran la comprensión que San Martín tenía del fenómeno del caudillismo como expresión espontánea y exuberante de las masas y del sentimiento autonómico de los mismos”. Reflexión que parte de un investigador poco proclive a simpatizar con los jefes federales.


SAN MARTIN Y LA MASONERIA (Por Jorge Sulé)

Se ha incursionado bastante sobre este tema. Es hora de hacer un balance.

En el Nº 16 de la revista “Todo es Historia”, de agosto de 1968, una nota del Dr. Enrique de Gandía, haciendo uso de su acostumbrada actitud apodíctica, afirmó rotundamente el carácter masónico de San Martín: ardua e infructuosa tarea, porque tenía que corregir a conspicuos masones como Sarmiento, que explicaron que la Logia Lautaro “No era una masonería como generalmente se ha creído, ni menos las sociedades masónicas comprometidas en la política colonial…”.

También tuvo que enfrentar a su propio maestro, Bartolomé Mitre, Gran Maestre de la Masonería Argentina, que admitió que “La Logia Lautaro no formaba parte de la masonería y su objetivo era sólo político…” . O tenía que rebatir a masones contemporáneos como Martín Lascano, que negó el carácter masónico de la Lautaro y, por consiguiente, de San Martín, en varias oportunidades.

También el historiador de la Academia Nacional de la Historia tuvo que enfrentar a sus pares de la Corporación, como Juan Canter o Guillermo Furlong Cardiff que, en un valioso estudio aseveró que “San Martín jamás fue masón en el sentido que se le da hoy en día a este vocablo…San Martín perteneció a la Logia Lautaro. Es un hecho indubitable, pero igualmente lo es que esa logia nada tenía de masónica en el sentido heterodoxo de este vocablo fuera de sus formas externas…”.

El artículo del Dr. De Gandía no convenció porque no aportó documento probatorio alguno y, en cambio, originó varias réplicas, una de ellas publicada en el Suplemento Nª 14 de la revista “Todo Es Historia”, en la que el historiador de la Academia Sanmartiniana, Coronel Leopoldo Ornstein, con aquilatada y profusa documentación, desnudó las pretensiones iconoclastas del primero y entibió el entusiasmo de los masones que viven en la Argentina, que nunca pudieron probar el masonismo de San Martín y, por el contrario, muchos de éstos en el siglo pasado y en éste, lo siguieron negando.

Pero a nadie, hasta hace muy poco, en el mundo de los historiadores, se le había ocurrido consultar directamente a las logias centrales europeas de las que dependían las americanas, en cuyos archivos, tendrían que estar registradas tanto las logias como sus integrantes o, por lo menos, sus fundadores, como lo establecen los requisitos de la masonería mundial.

Este camino de metodología directa y contundente lo efectivizó el historiador Patricio Maguire. Fallecido este gran investigador, todo su archivo de documentos históricos inéditos, pasó en custodia al historiador Norberto Chindemi, quien ha dado a luz parte de dicho archivo. Entre estos documentos publicados, se encuentra la correspondencia entre el historiador Patricio Maguire y las Centrales de la Masonería de Inglaterra. Escocia, Irlanda y otras.

Transcribimos textualmente parte de esas correspondencia, que es definitivamente esclarecedora:

Carta de Patricio Maguire a la Gran Logia Unida de Inglaterra

Madrid, Agosto 7, 1979.

Al Señor Gran Maestre de la
GRAN LOGIA UNIDA DE INGLATERRA
Freemasons May
Great Queen Street WC 2
LONDRES

Estimado señor:

Soy un historiador argentino que investiga los antecedentes de la revolución e independencia de las posesiones españolas en América, con especial referencia a la argentina.

Gran importancia se atribuye a la acción de la denominada Logia Lautaro, existiendo una controversia ya centenaria respecto si constituyó una logia masónica o una logia puramente política (…).

Ningún historiador ha dado a conocer una respuesta basada en documentos.

Todo ha sido deducción pura.

Por esta razón el suscripto recurre a vuestra amable ayuda (…).

(…), podría resultar posible que esa Gran Logia poseyera los archivos de aquella época donde se registraría la existencia, si fueran masónicas, de las logias y sus afiliados.

Las logias cuyos antecedentes procuro hallar son las siguientes:

1) Logia Lautaro (de Buenos Aires y de Chile).
2) Logia de Caballeros Racionales Nª 7, de Londres.
3) Logia Gran Reunión Americana de Londres.
Las dos primeras pueden haber sido fundadas en 1808 y 1811. La tercera, algunos autores señalan su creación hacia 1795.

Las principales personas que presidieron o pertenecieron a esas logias fueron:

1) Francisco Miranda, de Venezuela.
2) Carlos María de Alvear, de Buenos Aires.
3) Simón Bolívar, de Venezuela.
4) José de San Martín, Matías Zapiola y Martiniano Chilavert, de Buenos Aires.
5) Bernardo O`Higgins, de Chile.
6) Luis López Méndez y Andrés Bello, de Venezuela.

Preguntamos:

1) ¿Algunas de las mencionadas logias fueron inscriptas por la Gran Logia Unida de Inglaterra?
2) ¿Podían los masones extranjeros ajenos a la jurisdicción inglesa instalar logias masónicas en Inglaterra durante aquellos años?
3) ¿Existe algún documento de carácter masónico en los Archivos de esa Gran Logia, referentes a las logias o personas antes mencionadas, y de existir, podría obtenerse fotocopia de los mismos, teniendo en cuenta su valor histórico?

Quedaría muy agradecido a las autoridades de esa Gran Logia por cualquier información que pudieran suministrarme.

Patricio Maguire
Mi domicilio hasta el 15 de octubre de 1979:
Lagasca 67 Ap. 309 B
MADRID-ESPAÑA

La respuesta no se hizo esperar, y la contestación llegó de esta manera:

Gran Logia Unida de Inglaterra
Freemasons Hall – Great Queen Street- London
Departamento del Gran Secretario.

21 de agosto de 1979

Estimado Señor:

Su carta del 7 de agosto de 1979, dirigida al Gran Maestro, me ha sido derivada para su contestación.

1) La Logia Lautaro era una sociedad secreta política, fundada en Buenos Aires en 1812 y no tenía relación alguna con la Francmasonería regular.
2) Las tres logias que Ud. menciona en su carta, jamás aparecieron anotadas en el Registro o en los Archivos ni de los Antiguos modernos, ni de la Gran Logia Unida de Inglaterra: no hubieran sido reconocidas como masónicas en este país en este país entonces ni posteriormente.
3) Las seis personas mencionadas en su carta, de acuerdo a nuestros archivos, nunca fueron miembros de logias bajo la jurisdicción de la Gran Logia Unida de Inglaterra. 4) La gran Logia de Inglaterra no era el único organismo masónico existente durante el período del cual está usted interesado. Existían grandes logias independientes en Irlanda, Escocia, Francia, Holanda y Estados Unidos de América, todas las cuales autorizaban la instalación de logias propias.
5) Nunca han existido medios legales para prohibir que extranjeros en Inglaterra crearan sus propias logias, pero tal acción siempre ha sido considerada por la Gran Logia de Inglaterra como una invasión de su soberanía territorial, y las logias así creadas no serían reconocidas como regulares, ni se permitiría a sus miembros concurrir a las logias inglesas o que los masones ingleses concurrieran a aquellas.
Sinceramente suyo.
J.W Brubbs. Gran Secretario

P. Maguire, Esq.,
Lagasca 67- Ap. 309 B
Madrid, Spain.


En la misma fecha, el historiador Maguire dirigió una carta a la Logia “Quator Coronati N° 2076, que está en la misma sede de la Gran Logia Unida de Inglaterra y que agrupa en su seno a historiadores masones dedicados a la investigación.

El tono y el requerimiento del historiador argentino son similares a los utilizados en la carta anterior.

Espigaremos algunos fragmentos por la similitud de la respuesta.

“...Es una cuestión a la cual recibimos requerimientos de tiempo en tiempo, pero sobre la cual estamos imposibilitados de proveer cualquier evidencia sobre las fuentes primarias debido a que no existió contacto alguno entre la francmasonería regular y esos movimientos dedicados a la independencia de Sudamérica. Las logias a las cuales Ud. se refiere en su carta no eran en ningún aspecto logias masónicas regulares, sino sociedades secretas políticas...”.

Luego, el autor de la respuesta sugiere la lectura de Mitre y transcribe párrafos de su obra en la que el autor argentino se explaya en los mismos términos.

Ya finalizando la carta, expresa:

“Que varios miembros de la Lautaro fueron masones no cabe la menor duda. Uno de mis predecesores John Heron Lepper, quien fue un lingüista español y una autoridad en asuntos de Sudamérica, dijo que él había investigado todo registro probable en Freemasons Hall con el objeto de relacionar aquellos con la logia inglesa, pero sin éxito.
(...) Lamento que mis informes (...) Los archivos por lo tanto, están desprovistos de documentación referente a las entidades y personas que Ud. menciona. Espero que lo manifestado sin embargo pueda servirle de ayuda.

Suyo sincera y fraternalmente
T.O Hauch
Bibliotecario y Curador Sr.

Patricio Maguire
Lagasca 67 Ap. B 309
Madrid, España.


Cartas similares el historiador argentino dirigió a la Gran Logia de Escocia y a la Gran Logia de Irlanda con resultado negativo.

No existe, por lo tanto, rastros en las grandes logias inglesas, escocesas e irlandesas, que pudieran probar el masonismo de la Logia Lautaro y de San Martín. El historiador Maguire no hizo la pesquisa en las logias francesas y holandesas. O bien consideró la indagatoria como improcedente por estar Holanda o Francia fuera de la cuestión o por sospechar que los resultados negativos de las respuestas hubieran sido similares a las obtenidas por Inglaterra.

Por lo tanto, reiteramos que la Logia Lautaro fue una reunión de americanos con exclusivos fines políticos y militares como lo fue en este siglo el G.O.U (Grupo de Obra y Unificación) que programó y llevó a cabo la Revolución de 1943. En otras palabras, existían grupos políticos y militares al margen de la masonería e independientes de su ideología y sus mandatos, con frecuencia opuestos ideológicamente a ella y que se reunían en la prosecución de objetivos políticos y/o militares.


Fuentes:

- Sulé Tonelli, Jorge.
- Obras citadas.
- La Gazeta Federal
www.lagazeta.com.ar


Artículos relacionados:

-
El viejo soldado de la Independencia.
- La muerte del Gran Capitán.
- La Campaña Libertadora.
- Rosas y San Martin.
- Rosas y Rivadavia.
- San Martín y los indios.
- El sable corvo del Libertador.
- El sable de la soberanía.
- El testamento de san Martín.
- "No somos emanadas" (El vaticinio de San Martín)
- San Martin y Rivadavia.
- El frustrado regreso de San Martin.

Fuente:
www.lagazeta.com.ar



Home

miércoles, 4 de enero de 2012

Dicen ser argentinos

Dicen ser argentinos
1) Los que no saben;
2) los que no quieren saber;
3) los que odian el saber;
4) los que sufren por no saber;
5) los que aparentan que saben;
6) los que triunfan sin saber, y
7) los que viven gracias a que los demás no saben. Estos últimos se llaman a sí mismos “políticos” y a veces hasta “intelectuales”.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El dilema entre tener y ser


Un dilema cada vez mas consciente entre las sociedades mundiales

El dilema entre tener y ser


La disyuntiva no es nueva. A fines de la década del 60, Erich Fromm la desarrolló en aquel famoso libro titulado, precisamente, así: ¿Tener o ser?

En 2002, un director de cine francés, Nicolas Philibert filmó un documental sumamente elogiado y laureado en Europa con la misma idea, poniéndole como título: Ser y tener . La película transcurría en una escuela rural, entre un profesor y sus heterogéneos alumnos, y allí se conversaba sobre este dilema.
El interrogante que plantea Fromm sugiere la idea de que en la vida los individuos estuviéramos impelidos a optar por una de las dos posibilidades, como si, justamente, fuese muy difícil aunarlas.
"La diferencia entre ser y tener -decía el famoso psicoanalista alemán en su libro- no es esencialmente la misma que entre Oriente y Occidente. La diferencia está, antes bien, entre una sociedad interesada principalmente en las personas y otra interesada en las cosas."
Fromm tomaba como referentes a los que él llamaba "maestros de la vida", Cristo, Buda, en su prédica del desapego de los bienes materiales, en su apuesta a la elevación del propio potencial humano. E insistía en la necesidad de un esfuerzo continuo para "reducir el modo de tener y aumentar el modo de ser".
Esta idea aparece también en escritores como Goethe y el autor de haikus japonés Basho, en pensadores como el místico Meister Eckhart y hasta en Marx, que aconsejaba "ser mucho y no tener mucho".
El así calificado "capitalismo feroz" de nuestros días no hizo más que acrecentar la tentación de acaparar objetos y posesiones, en desmedro, claro está, de la otra necesidad básica del ser humano, que es la búsqueda interior, su sed espiritual y la reafirmación de una identidad más ética y altruista que la que responde a los requerimientos narcisistas del "yo".
Esa identidad interna, ese "ser" profundo, sería lo que nos sostendría como un eje medular, per se. No lo ganaríamos de un modo superficial, a través de círculos de pertenencia o por medio de la adquisición de objetos capaces de crear la ilusión de un estatus social.
Con respecto a las ofertas de un mundo excesivamente materialista y consumista en que vivimos -y esto se manifiesta sobre todo ahora, al aproximarse las Fiestas- recuerdo la experiencia de una amiga de la infancia.
Al llegar por primera vez a la ciudad canadiense de Montreal después de salir de un país comunista de Europa del Este, frente a la vidriera de una zapatería sintió que se mareaba más y más, hasta que se desmayó. Es que no podía creer que estuviesen en venta tantas botas de mujer: cortas, largas, medianas, azules, negras, marrones, con tachas, sin tachas, con hebillas o sin ellas, hechas con gamuza o cabritilla o charol, con taco alto, con taco bajo o sin taco, etcétera. En su país natal, en inviernos con veinte grados bajo cero sólo podía comprarse, si se tenía suerte, un tipo único de botas (existía en ciertas tiendas "privilegiadas" un solo modelo, de un solo color, de una sola medida) y había que dar las gracias si uno podía hacerse de un par de botas 39 para un pie cuyo número era, en realidad, el 36.
Que el comunismo fracasara como sistema se debió, entre otras muchas y serias razones, a que se ignorara el concepto de abundancia y las necesidades psicológicas intrínsecas de las personas, esa alegría de poder elegir lo que uno quiere para sí ante un verdadero abanico de alternativas.
Pero pareciera que el capitalismo no aprendió mucho después de la caída del Muro de Berlín. No se dio cuenta de que la sobreabundancia y el exceso tampoco son la receta adecuada en un mundo donde los recursos están mal administrados, la riqueza mal distribuida y donde la brecha entre ricos y pobres se va haciendo cada vez mayor.
El comunismo privilegió la ideología sobre los bienes materiales y el capitalismo privilegia las posesiones materiales sobre las necesidades del alma. El primero terminó fracasando y el segundo está en una crisis más que preocupante. La crisis que hoy vemos en Estados Unidos y en Europa muestra que el dilema entre tener y ser sigue siendo una cuestión irresuelta. Pero es evidente que se le ha dado demasiada preponderancia al "tener" sobre el "ser", a lo material sobre lo inmaterial.
No, no somos lo que tenemos. Creer que lo que tenemos es lo que somos ¿no será justamente el quid de una evidente confusión? Mientras no reaccionemos, terminaremos siendo lo que, de algún modo, muchos de nosotros ya somos: estresados esclavos de las posesiones, consumidos por el consumismo.
Recuerdo una frase que leí una vez y que me quedó grabada. La frase, que el lector seguramente reconocerá, dice que el rico no es aquel que más tiene, sino el que menos necesita.
En tanto no podamos resolver este problema, difícil será resolver todo lo demás. ¿Tener, parecer o ser? ¿Qué eco tienen en nosotros estos conceptos? ¿Lo sabemos?
Recientemente, en algunos teatros de Buenos Aires se estaban representando, en simultáneo, varias versiones de Hamlet. Qué fenómeno tan interesante: el príncipe Hamlet, acaso el más metafísico y el más torturado de los perturbados personajes de Shakespeare, estaba hablándonos desde distintos escenarios de la ciudad.
Su gran monólogo en el castillo de Elsinor se inicia con una línea célebre: "Ser o no ser, ésa es la cuestión. (?) Morir, dormir, tal vez soñar. He aquí el obstáculo" .
Qué importante es cuestionarse y dudar y escuchar la voz de los "espectrales" ancestros cuando éstos nos hablan al oído y nos abren los ojos para descubrir qué pasa con el poder, con las crueldades y las traiciones, con la codicia y la falsedad circundantes, con aquello que "huele mal" en las distintas Dinamarcas donde podemos estar viviendo.
¿Tener o ser? ¿Ser o tener? Esa es la cuestión, la gran pregunta, nuestra responsabilidad y nuestro desafío, y la ardua pero excelsa manera de ejercer el don tan preciado de la elección es la libertad. Lo ideal, lo difícil, sería llegar a un equilibrio, conocer las auténticas prioridades, tener una escala de valores. Lo demás -como diría Hamlet- es silencio.
© La Nacion
La autora es escritora




jueves, 1 de diciembre de 2011

¿Qué es el prana?

¿Qué es el prana?

Pregunta: 
¿Qué es el prana y cómo se manifiesta en cada uno de los siete cuerpos?
Osho:
El prana es energía, la energía vital en nosotros, la vida en nosotros. Esta vida se manifiesta a sí misma, por lo que al cuerpo físico concierne, como el aliento entrante y saliente. Son dos extremos opuestos. Los consideramos como uno solo. Decimos, "respiración", pero la respiración tiene dos extremos: la inspiración y la expiración. Toda energía tiene dos extremos, toda energía existe entre dos polos opuestos. No puede existir de otra forma. Los polos opuestos con su tensión y su armonía, crean la energía; como los polos magnéticos.
Inhalar es realmente lo contrario de exhalar y la espiración es totalmente contraria a la inspiración. En un único instante, la inhalación es como el nacimiento y la exhalación es como la muerte. En un único instante las dos cosas suceden. Cuando inhalas, naces; cuando exhalas, mueres. En un único instante existen el nacimiento y la muerte. Esta polaridad es la energía vital ascendiendo, descendiendo.
En el cuerpo físico, la energía vital adoptará esta manifestación. La energía vital nace y después de setenta años muere. Esa, también es una manifestación mayor del mismo fenómeno: inhalación y exhalación... El día y la noche.
En los siete cuerpos, el físico, el etérico, el astral, el mental, el espiritual, el cósmico, y el nirvánico, existe un correspondiente fenómeno de entrada-salida. Por lo que respecta al cuerpo mental, el pensamiento que llega y el pensamiento que se va es la misma clase de fenómeno que el aliento que entra y el aliento que sale. A cada instante un pensamiento llega a tu mente y un pensamiento se va.
El pensamiento es en sí mismo energía. En el cuerpo mental la energía se manifiesta como la llegada del pensamiento y la desaparición del pensamiento. En el cuerpo físico se manifiesta como la inhalación y la exhalación. Por eso puedes cambiar tus pensamientos con la respiración. Existe una correspondencia.
Si dejas de inhalar, impedirás entrar al pensamiento. Retén tu respiración en tu cuerpo físico y en el cuerpo mental los pensamientos se detendrán. Y, de la misma forma que el cuerpo físico se siente incómodo, tu cuerpo mental se sentirá incómodo. El cuerpo físico querrá inhalar; el cuerpo mental querrá ponerse a pensar.
De la misma forma que el aliento entra en el interior desde el exterior y el aire existe fuera de ti, también un océano de pensamiento existe alrededor de ti. Un pensamiento entra y un pensamiento sale. Así como el aire que tú respiras puede convertirse en el aire que yo respiro en otro momento, tu pensamiento puede convertirse en mi pensamiento. De la misma forma que exhalas, exhalas tus pensamientos. De la misma forma que existe el aire, existe el pensamiento; de la misma forma que el aire puede ser contaminado, también el pensamiento puede ser contaminado; de la misma forma que el aire puede ser impuro, también el pensamiento puede ser impuro.
El respirar en sí, no es prana. "Prana" significa la energía vital que se manifiesta en sí misma entre esas polaridades de entrada y salida. La energía que hace que el aliento entre, es prana; no es el aliento en sí. La energía que hace que el aliento entre, que lo consolida, esa energía que hace que el aliento entre y salga, es prana.
La energía que hace que un pensamiento entre y que un pensamiento se vaya, esa energía también es prana. Este proceso existe en todos los siete cuerpos. Solamente estoy hablando ahora del físico y del mental porque esos dos son los que conocemos; los podemos comprender fácilmente. Pero en cada nivel de nuestro ser, ocurre lo mismo.
Tu segundo cuerpo, el cuerpo etérico, tiene su propio proceso entrante y saliente. Puedes captar este proceso en cada uno de los siete cuerpos, pero lo percibirás solamente como el aliento que entra y el aliento que sale, porque solamente te relacionas con tu cuerpo físico y su prana. Entonces siempre lo mal interpretarás.
Siempre que llegue a ti cualquier sensación procedente de tus otros cuerpos o de su prana, lo interpretarás siempre como el aliento entrante y saliente, porque ésta es la única experiencia que conoces. Solamente has conocido esta manifestación del prana, de la energía vital. Pero en el plano etérico no hay ni respiración ni pensamiento, sino influjo; simplemente, un influjo, entrando y saliendo.
Entras en contacto con alguien sin haberlo conocido previamente. Ni siquiera ha hablado contigo, pero algo de él te llega. O bien le has dejado entrar o lo has expulsado. Hay una sutil influencia: puedes llamarlo amor o puedes llamarlo odio; la atracción o la repulsión.
Cuando eres repelido o atraído, esto es tu segundo cuerpo. Y a cada instante el proceso continúa, nunca se para. Siempre estás dejando entrar influencias y luego expulsándolas. El otro extremo siempre estará ahí. Si has amado a alguien, luego, en un momento determinado, serás repelido. Si has amado a alguien el aliento ha entrado; ahora será expulsado y serás repelido.
De modo que cada momento de amor será seguido por un momento de repulsión. La energía vital existe en polaridades. Nunca existe como un solo polo. ¡No puede! Y siempre que trates de considerarlo así, te esforzarás en pos de lo imposible.
No puedes amar a alguien sin odiarle en algún momento. El odio estará allí porque la fuerza vital no puede existir como un solo polo. Existe como extremos opuestos, de modo que un amigo será un enemigo; y esto continuará. Este entrar y salir sucederá hasta el séptimo cuerpo. Ningún cuerpo puede existir sin este proceso, este entrar y salir. No puede, de la misma forma que el cuerpo físico no puede existir sin inhalar y exhalar.
Por lo que concierne al cuerpo físico, nunca consideramos esos dos aspectos como opuestos, de modo que nuestra vida no resulta afectada. La vida no distingue entre inhalación y exhalación. No hay una distinción moral. No hay nada que elegir; son lo mismo. El fenómeno es natural.
Pero en lo que respecta al segundo cuerpo, el odio debe desaparecer y el amor debe quedar. Entonces has empezado a elegir. Has empezado a elegir y esta elección te causará problemas. Por eso es que el cuerpo físico es, por lo general, más sano que el segundo, que el cuerpo etérico. El cuerpo etérico siempre está en conflicto porque la elección moral lo ha convertido en un infierno. Cuando surge el amor, te sientes bien, pero cuando aparece el odio, te sientes mal. Pero ha de aparecer, de modo que una persona que sepa, una persona que haya conocido los extremos, no se siente descorazonada cuando aparece. Una persona que ha conocido los extremos está tranquila, equilibrada. Sabe qué sucederá; por esto, ni trata de amar cuando no siente amor ni crea odio alguno. Las cosas vienen y van. El no se siente atraído por lo que entra, ni repelido por lo que sale. Es simplemente un testigo. Dice, "Es como el aliento que entra y el aliento que sale".
El método de meditación budista del Anapanasati Yoga se ocupa de esto. Dice que seas simplemente un testigo de tu inspiración u de tu exhalación. Sé simplemente un testigo y empieza desde el cuerpo físico. Los otros seis cuerpos no se mencionan en el Anapanasati porque llegarán por sí mismos, poco a poco.
Cuanto más familiar llegues a sentirte con esta polaridad, con este morir y vivir simultáneamente, con este nacimiento y muerte simultáneos, más te iras dando cuenta del segundo cuerpo. Respecto al odio, Buda dice entonces que has de tener upeksha. Has de ser indiferente. Tanto si es odio como si es amor, mantente indiferente. Y no te aferres a ninguno, porque si te aferras, ¿qué sucederá con el otro extremo? Estarás incómodo. Aparecerá la enfermedad; no estás en paz.
Buda dice, "La llegada del amado es bienvenida, pero la partida del amado es llorada. El encuentro con el que te repele, es una desgracia, y la marcha del que te repele, es una dicha. Pero si continúas dividiéndote a ti mismo en esos polos, estarás en el infierno, vivirás en un infierno".
Si simplemente te conviertes en un testigo de esas polaridades, entonces dirás, "Es un fenómeno natural. Es tan natural en lo que concierne al cuerpo—o sea, uno de los siete cuerpos—que el cuerpo existe debido a esto; si no, no podría existir". Y cuando te haces consciente de esto, trasciendes el cuerpo. Si trasciendes tu primer cuerpo, entonces te haces consciente del segundo. Si trasciendes tu segundo cuerpo, entonces te haces consciente del tercero...
El ser un testigo siempre está más allá de la vida y de la muerte. Inhalar y exhalar son dos cosas y si te conviertes en testigo, entonces no eres ninguna de las dos. Entonces ha aparecido una tercera fuerza. Ahora no eres la manifestación del prana en el cuerpo físico; ahora tú eres el prana, el testigo. Ahora ves que la vida se manifiesta en el nivel físico debido a esta polaridad y si esta polaridad desaparece, el cuerpo físico desaparece; no puede existir. Necesita esa tensión para existir, esa constante tensión de entrar y salir, esta constante tensión de nacimiento y muerte. Existe debido a esto. A cada instante se mueve entre los dos polos; si no, no existiría.
En el segundo cuerpo, amor-odio es la polaridad básica. Se manifiesta de muchas formas. La polaridad fundamental es este gustar-no gustar, y a cada instante lo que te gusta se convierte en lo que te disgusta y lo que te disgusta te convierte que en lo que te gusta. ¡A cada instante! Pero nunca lo ves. Cuando lo que te gusta se convierte en lo que te disgusta, si reprimes tu desagrado y continúas engañándote, diciéndote que siempre te gustan las mismas cosas, tan sólo te estás engañando a ti mismo por partida doble. Y si algo te desagrada, sigue desagradándote, nunca te permites a ti mismo observar los momentos en que te ha gustado. Reprimimos nuestro amor hacia nuestros enemigos y reprimimos nuestro odio hacia nuestros amigos. ¡Lo reprimimos! Solamente permitimos un solo movimiento, solamente un extremo, pero debido a que éste regresa otra vez, estamos en paz. Vuelve de nuevo, por eso estamos tranquilos. Pero es algo discontinuo; nunca es continuo. No puede serlo.
La fuerza vital se manifiesta en sí misma en el segundo cuerpo como gusto y disgusto. Pero es simplemente como el respirar; no hay diferencia. La influencia es aquí el medio; el aire es el medio en el cuerpo físico. El segundo cuerpo vive en una atmósfera de influencias. No es simplemente que alguien entre en contacto contigo y tú empieces a sentir simpatía hacia él. Incluso si nadie entra y tú estás solo en la habitación, tú estarás con el gustar-disgustar, gustar-disgustar. No habrá diferencia. El gustar-disgustar se irán alternando continuamente.
Es a través de esta polaridad que existe el cuerpo etérico; ésta es su respiración. Si te conviertes en su testigo, entonces simplemente reirás. Entonces no habrá amigo ni enemigo. Entonces sabrás que es sencillamente un fenómeno natural.
Si te vuelves consciente y te conviertes en un testigo del segundo cuerpo, del gustar y disgustar, entonces podrás conocer el tercer cuerpo. El tercero es el cuerpo astral. Así como las "influencias" existen en el cuerpo etérico, el cuerpo astral tiene "fuerzas magnéticas". Su magnetismo es su respiración. En un momento dado te sientes poderoso y al siguiente instante te sientes impotente; en un instante dado eres optimista y al siguiente instante eres pesimista; en un instante dado te sientes confiado y al instante siguiente pierdes toda tu confianza. Es un magnetismo que penetra en ti y un magnetismo que se va de ti. Hay momentos en que puedes desafiar incluso a Dios, y hay momentos en que temes incluso a las sombras.
Cuando la fuerza magnética está en ti, cuando está llegando a ti, te sientes grande. Cuando se ha ido, eres simplemente un don nadie. Y esto cambia hacia atrás y hacia adelante, como el día y la noche; el círculo da vueltas, la rueda da vueltas. Así, incluso una persona como Napoleón tiene sus momentos de impotencia e incluso una persona muy cobarde tiene sus momentos de bravura.
En el judo existe una técnica para determinar cuándo una persona carece de fuerza. Ese es el momento de atacar. Cuando es poderoso, te derrotará, de modo que has de saber el momento en que su poder magnético se le va y entonces atacar, y tú has de incitar a que te ataque cuando tu fuerza magnética está entrando. Este entrar y salir de la fuerza magnética corresponde a tu aliento. Por eso, cuando has de hacer algo complicado, retienes tu respiración. Por ejemplo, si has de levantar una pesada piedra, no puedes alzarla cuando el aliento está siendo expulsado. ¡No puedes hacerlo! Pero cuando el aliento está entrando, o cuando es retenido, puedes hacerlo. Tu respiración se corresponde con lo que está sucediendo en el tercer cuerpo. De modo que cuando el aliento está saliendo, a menos que la persona en cuestión haya sido entrenada para engañarte, es el instante en que su fuerza magnética se le está yendo, éste es el instante de atacar. Y éste es el secreto del judo. Incluso una persona más fuerte que tú puede ser derrotada si conoces el secreto de cuándo se siente él temeroso e inerme. Cuando la fuerza magnética no está en su interior, se sentirá inerme.
El tercer cuerpo vive en una esfera magnética, como el aire. A nuestro alrededor hay fuerzas magnéticas; las inspiras y las exhalas. Pero si te das cuenta de esta fuerza magnética que está entrando y saliendo, entonces ni serás poderoso ni impotente. Trascenderás ambos.
Entonces existe el cuarto cuerpo, el cuerpo mental: pensamientos que entran y pensamientos que salen. Pero esta entrada-salida de pensamientos tiene también su paralelismo. Cuando un pensamiento viene a ti al inspirar, solamente en esos momentos nace un pensamiento original. Cuando exhalas, esos son momentos de impotencia; ningún pensamiento original puede nacer de esos momentos. En los momentos en que algún pensamiento original aparece, la respiración incluso se para. Cuando algún pensamiento original nace, entonces la respiración se detiene. Es simplemente un fenómeno de correspondencia.
Con los pensamientos que se van, no nace nada. Simplemente están muertos. Pero si tú te haces consciente de tus pensamientos entrantes y salientes, entonces puedes conocer el quinto cuerpo.
Hasta el cuarto cuerpo las cosas no son difíciles de entender, porque tenemos alguna experiencia sobre la que basarnos para comprenderlas. Más allá del cuarto las cosas se vuelven muy extrañas, pero aún así, algo puede ser comprendido. Y cuando tú trasciendes el cuarto cuerpo lo comprendes más.
En el quinto cuerpo... ¿cómo decirlo? La atmósfera del quinto cuerpo es la vida, del mismo modo que el pensamiento, el aliento, la fuerza magnética, el amor-odio, son las atmósferas de los cuerpos inferiores.
Para el quinto cuerpo, la vida misma es la atmósfera. Así que en el quinto, la entrada es un momento de vida, y la salida es un momento de muerte. Con el quinto, te vuelves consciente de que la vida no es algo que esté en ti. Entra en ti y se va de ti. La vida misma no está en ti. Simplemente entra y sale como la respiración.
Por eso es que "respiración" y "prana" se han convertido en sinónimos; debido al quinto cuerpo. En el quinto cuerpo, la palabra prana es muy importante. Es la vida la que está entrando y la vida la que está saliendo. Y de ahí el miedo a la muerte que constantemente nos persigue. Eres consciente siempre de que la muerte está cerca, esperando en la esquina. Siempre está ahí, esperando. Este sentimiento de que la muerte siempre que está esperando, este sentimiento de inseguridad, de muerte, de oscuridad, se relaciona con el quinto cuerpo. Es un sentimiento muy oscuro, muy vago, porque no eres completamente consciente de él.
Cuando llegas al quinto cuerpo y te vuelves consciente de él, entonces sabes que la vida y la muerte son, ambos, la respiración del quinto cuerpo; entrando y saliendo. Y cuando te das cuenta de esto, entonces sabes que no puedes morir, porque la muerte no es un fenómeno inherente, como tampoco lo es la vida. Ambos, vida y muerte, son fenómenos exteriores que te ocurren a ti. Tú nunca has estado vivo, nunca has estado muerto; tú eres algo que trasciende por completo a ambos. Pero este sentimiento de trascendencia solamente puede llegar cuando te vuelves consciente de la fuerza vital y de la fuerza mortal en el quinto cuerpo.
Freud ha dicho en alguna parte que él tuvo, en cierta medida, un vislumbre de esto. El no era un adepto al Yoga, sino, lo habría comprendido. El lo llamó "la voluntad de morir", y dijo que cada hombre, a veces ansia la vida y a veces ansía la muerte. Hay dos voluntades opuestas en los hombres. Una voluntad de vivir y una voluntad de morir. Para la mente occidental esto resultaba completamente absurdo, ¿cómo podían esas voluntades contradictorias existir en una persona? Pero Freud dijo que, debido a que es posible el suicidio, debe de existir una voluntad de morir.
Ningún animal se suicida, porque ningún animal puede llegar a darse cuenta del quinto cuerpo. Los animales no pueden suicidarse porque no pueden volverse conscientes, no pueden saber que están vivos. Para cometer suicidio, es necesaria una cosa: ser conscientes de la vida; y ellos no son conscientes de la vida. Pero también hay otra cosa que es necesaria: para cometer suicidio debes también ser inconsciente de la muerte.
Los animales no pueden suicidarse porque los animales no son conscientes de la vida, pero nosotros podemos suicidarnos porque nosotros somos conscientes de la vida, pero no somos conscientes de la muerte. Si uno se vuelve consciente de la muerte, entonces uno no puede suicidarse. Un Buda no puede suicidarse porque eso es algo innecesario, es una estupidez. El sabe que no puedes realmente matarte a ti mismo; sólo puedes simular que lo haces. El suicidio es simplemente una pose, porque en realidad ni estás vivo ni muerto.
La muerte pertenece al quinto plano, al quinto cuerpo. Es la salida de una determinada energía y la entrada de una determinada energía. Tú eres aquél en el que esto sucede. Si te identificas con lo primero, puedes hacer lo segundo. Si te identificas con el vivir y la vida se vuelve algo imposible, puedes decir, "Me suicidaré". Esto es el otro aspecto de tu quinto cuerpo afirmándose a sí mismo. No hay ni un solo ser humano que no haya pensado alguna vez en suicidarse... porque la muerte es la otra cara de la vida. Esta otra cara puede convertirse en suicidio o asesinato; puede ser cualquiera de los dos.
Si estás obsesionado con la vida, si estás tan aferrado a ella que suspiras por negar la muerte por completo, entonces eres capaz de matar a otro. Al matar a otro satisfaces tu deseo de muerte: "la voluntad de morir". Con este truco, la satisfaces, y piensas que ahora no tendrás que morir porque alguien ya ha muerto.
Los que han cometido grandes asesinatos,—Hitler, Mussolini—sienten mucho temor hacia la muerte. Siempre tienen miedo de la muerte, de forma que proyectan esta muerte sobre los demás. La persona que es capaz de matar a alguien siente también que ella es más poderosa que la muerte. El puede matar a otros. De un modo mágico, con una fórmula mágica, él piensa que, debido a que él puede matar, él trasciende la muerte; que una cosa que él puede hacer a los demás, no puede ocurrirle a él. Esto es una proyección de la muerte, pero puede volver de regreso a ti. Si acabas con tantas personas que al final te suicidas, es la proyección que regresa a ti.
En el quinto cuerpo, con la vida y la muerte llegando a ti, con la vida entrando y saliendo, uno no puede estar apegado a nadie. Si estás apegado, no estás aceptando la polaridad totalmente y enfermarás.
Hasta el cuarto cuerpo no era tan difícil, pero concebir la muerte y aceptarla como otro aspecto de la vida, es la acción más difícil. Sentir la vida y la muerte como paralelos, siendo simplemente lo mismo, dos aspectos de una cosa, es lo más difícil. Pero en el quinto, ésta es la polaridad. Esta es la existencia pránica del quinto.
Con el sexto cuerpo, las cosas se vuelven incluso más difíciles, porque el sexto ya no es la vida. Para el sexto cuerpo... ¿qué decir? Después del quinto, el "yo" desaparece, el ego desaparece. Entonces deja de haber ego; te vuelves uno con el Todo. Ahora no hay ninguna "cosa" tuya que entre y salga, porque no existe el ego. Todo se convierte en cósmico, y debido a que se convierte en cósmico, la polaridad adopta la forma de Creación y Destrucción; srishtri y pralaya. Por eso es que se vuelve más difícil con el sexto; la atmósfera es la "fuerza creativa y la fuerza destructiva". En la mitología hindú se denominan esas fuerzas como Brahma y Shiva.
Brahma es la deidad de la Creación, Vishnú es la deidad del la Conservación, y Shiva es la deidad de la Gran Muerte, de la Destrucción o Disolución, donde todo regresa a su fuente original. El sexto cuerpo existe en esta inmensa esfera de creatividad y destrucción; la fuerza de Brahma y la fuerza de Shiva.
A cada instante la creación llega hasta ti y a cada instante todo se sumerge en la disolución. Por esto cuando un yogui dice, "He contemplado la Creación y he contemplado el Pralaya, el Final; he visto la aparición del mundo y he visto el regreso del mundo al vacío", está hablando del sexto cuerpo. El ego no está allí; todo aquello que entra y sale eres tú. Tú te vuelves uno con ello.
Una estrella nace; ése es tu nacimiento. Y la estrella está desaareciendo; ésa es tu muerte. Por eso se dice en la mitología hindú que una Creación es una respiración de Brahma, ¡Solamente una respiración! Es la respiración de la fuerza cósmica. Cuando Brahma inhala, la creación aparece; nace una estrella, las estrellas nacen del caos, todo empieza a existir. Y cuando su aliento es exhalado, todo desaparece, todo se extingue: una estrella muere... La Existencia entra en la no-Existencia.
Por eso digo que en el sexto cuerpo es muy difícil. El sexto no es egocéntrico; se convierte en cósmico. Y en el sexto cuerpo se conoce todo sobre la Creación, todo lo que las religiones del mundo nos cuentan. Cuando uno habla de la Creación, está hablando del sexto cuerpo y del conocimiento asociado a él. Y cuando uno habla del gran Diluvio, del final, uno habla del sexto cuerpo.
Con el Diluvio Universal de la mitología judeo-cristiana o babilónica o de la mitología siria, o con el pralaya de los hindúes, aparece la exhalación, ésa del sexto cuerpo. Es una experiencia cósmica, no una individual. Es una experiencia cósmica, ¡Tú no estás allí!
La persona que está en el sexto cuerpo, que ha alcanzado el sexto cuerpo, contemplará todo aquello que está muriendo como si fuera su propia muerte. Un Mahavira no puede matar una hormiga, debido no a algún principio de no-violencia, sino a su propia muerte. Todo aquello que muere es su muerte.
Cuando te vuelves consciente de esto, de la creación y la destrucción, de las cosas entrando en la Existencia a cada instante y de las cosas desapareciendo de la Existencia a cada instante, esa consciencia es el sexto cuerpo. Siempre que algo desaparece de la Existencia, otra cosa está entrando. Un sol está muriendo; otro está naciendo en alguna otra parte. Esta Tierra morirá; otra Tierra vendrá. Nos aferramos incluso en el sexto cuerpo. "La Humanidad no ha de morir", pero todo aquello que ha nacido ha de morir, incluso la Humanidad ha de morir. Las bombas de hidrógeno se crearán para destruirla. Y en el instante en que creemos bombas de hidrógeno, al instante siguiente crearemos un deseo de ir a otro planeta, porque la bomba implica que la Tierra se acerca a su muerte. Antes de que esta Tierra muera, la vida empezará a evolucionar en algún otro lugar.
El sexto cuerpo es el sentimiento de la Creación y la Destrucción cósmicas. Creación-destrucción... el aliento entrante-el aliento saliente. Por eso se utiliza "La respiración de Brahma". Brahma es una personalidad del sexto cuerpo; te conviertes en Brahma en el sexto cuerpo. En realidad te vuelves consciente de ambos, de Brahma y de Shiva, de los dos polos. Y Vishnú está más allá de la polaridad. Ellos forman el trimurti, la Trinidad: Brahma, Vishnú, y Mahesh, o Shiva.
Esta Trinidad es la trinidad del "ser testigo". Si te haces consciente de Brahma y de Shiva, del creador y del destructor, si te vuelves consciente de esos dos, entonces conoces el tercero, Vishnú. Vishnú es tu realidad en el sexto cuerpo. Por eso Vishnú se convierte en el más importante de los tres. Brahma es recordado, pero aunque él es el dios de la creación, es adorado solamente en uno o dos templos. Él debería ser adorado, pero no es realmente adorado.
Shiva es más adorado incluso que Vishnú, porque tememos la muerte. Su adoración nace de nuestro miedo a la muerte. Pero muy pocos adoran a Brahma, al dios de la creación, porque no hay nada que temer; tú ya has sido creado, de modo que Brahma no te preocupa. Por eso no hay un solo gran templo que se le haya dedicado. El es el creador, de modo que todos los templos deberían estar dedicados a él, pero no lo están.
Shiva tiene el mayor número de devotos. Está en todas partes porque muchos templos fueron construidos en honor a él. Simplemente una piedra es suficiente para simbolizarlo; si no, hubiera sido imposible crear tantos ídolos de él. De modo que una simple piedra es suficiente... Pones una piedra en cualquier lugar y Shiva está allí. Debido a que la mente teme tanto a la muerte, no puedes escapar de Shiva; ha de ser adorado, y ha sido adorado.
Pero Vishnú es la divinidad más sustancial. Por eso Rama es una encarnación de Vishnú, Krishna es una encarnación de Vishnú, todos los avataras, las encarnaciones divinas, son una encarnación de Vishnú. E incluso Brahma y Shiva reverencian a Vishnú. Brahma puede ser el Creador, pero él crea para Vishnú; Shiva puede ser el Destructor, pero el destruye para Vishnú. Esos son los dos alientos de Vishnú: el que entra y el que sale. Brahma es el aliento entrante y Shiva es el aliento saliente. Y Vishnú es la realidad en el sexto cuerpo.
En el séptimo cuerpo las cosas son incluso más difíciles. Buda llamó al séptimo cuerpo el nirvana kaya, el cuerpo de la Iluminación, porque la Mente, el Absoluto, reside en el séptimo cuerpo. El séptimo cuerpo es el cuerpo supremo, así que allí no hay ni creación ni destrucción, sino, más bien, ser y no-ser. En el séptimo, la creación siempre es de algo, no es la tuya. La creación será de algo que no eres tú y la destrucción será de algo que no eres tú, mientras que el ser eres tú y el no-ser eres tú. El séptimo cuerpo, ser y no-ser, existencia y no existencia, son los dos alientos. Uno no debería identificarse con ninguno. Todas las religiones han empezado a través de aquellos que han alcanzado el séptimo cuerpo. Y, a lo sumo, el lenguaje puede ser reducido a dos palabras: ser y no ser. Buda habla el lenguaje del no-ser, del aliento saliente, de modo que dice, "La nada es la realidad", mientras que Shankara habla el lenguaje del ser y dice que el "Brahman es la Realidad Suprema". Shankara emplea términos positivos porque él elige el aliento entrante y Buda emplea términos negativos porque él elige el aliento saliente. Pero son sólo elecciones en lo que se refiere al lenguaje.
La tercera elección es la realidad, lo que no puede ser expresado. Como máximo podemos decir: el "ser absoluto", o el "no-ser absoluto". Es lo más que puede decirse porque el séptimo cuerpo está más allá de esto. El trascenderlo es aún posible. Puedo decir algo sobre esta habitación si salgo afuera. Si trasciendo esta habitación y voy a otra habitación, puedo recordar ésta, puedo decir algo sobre ésta. Pero si yo salgo de esta habitación y caigo en un abismo, entonces no puedo decir nada de esta habitación. Con cada cuerpo, podía expresarse un tercer punto mediante palabras, símbolos, porque el cuerpo que lo trascendía estaba ahí. Podías ir allí y mirar hacia atrás. Pero solamente hasta el séptimo es esto posible. Más allá del séptimo no se puede decir nada, porque el séptimo es el último cuerpo; más allá está la "ausencia de cuerpo".
Con el séptimo uno ha de elegir "ser" o "no-ser", o el lenguaje de la negación o el lenguaje de la positividad. Y solamente hay dos elecciones. Una es la elección de Buda; el dice, "Nada queda". Y la otra es la elección de Shankara; él dice, "Todo es".
En las siete dimensiones, en los siete cuerpos, por lo que respecta al hombre y por lo que respecta al mundo, la energía vital se manifiesta en esferas multidimensionales. En todas partes, siempre que haya vida, el proceso entrante y saliente estará allí. Siempre que exista vida, el proceso existirá. La vida no puede existir sin esa polaridad.
De modo que prana es energía, energía cósmica, y nuestro primer encuentro con ella es en el cuerpo físico. Se manifiesta primero como respiración, y luego va manifestándose como otras formas de respiración: influencias, magnetismo, pensamientos, vida, creación, ser. Continúa y si uno se vuelve consciente de ello, uno siempre lo trasciende y llega a un tercer punto. En el momento en que alcanzas este tercer punto, trasciendes ese cuerpo y entras en el siguiente cuerpo. Entras en el siguiente cuerpo desde el primero, y así prosigues.
Si sigues trascendiéndolos todos, hasta el séptimo habrá todavía un cuerpo, pero más allá del séptimo está la "ausencia de cuerpo". Entonces tú te vuelves puro. Entonces no estás dividido; entonces deja de haber polaridades. Entonces se es advaita, no-dos. Entonces hay unidad.